Sólo quedan 10 días para el Domingo de Ramos, muchos sevillanos lo tienen todo listo para esta semana en la que la ciudad se viste de fiesta. El costalero tiene a punto su costal, el nazareno tiene rematado su capirote, el músico afinado su instrumento, pero pocos de ellos habrán pensado en preparar lo más importante para disfrutar de una cómoda Semana Santa. Los pies serán los que aguanten largas caminatas e interminables horas de espera, por eso ahora es el momento de empezar a cuidar los pies para estos días.

Sergio Limones Rodríguez, podólogo de la Clínica podológica, situada en la calle Alcalde Juan Fernández, ha realizado un repaso acerca de todos los cuidados que tienen que tener los pies antes, durante y después de la estación de penitencia. Cuenta Limones que son muy pocos los que se acuerdan que en esta época hay que proteger esta parte del cuerpo. A sus pacientes les aconseja una revisión podológica básica dos semanas antes de la fecha señalada. «Este tratamiento es preventivo puesto que trata de evitar futuros problemas. Reviso la forma de andar por si hay que corregir alguna postura y posteriormente corto las uñas, esto es muy importante, y retiro las durezas», explica el podólogo. Según cuenta, este reconocimiento suele costar entre 20 y 30 euros, para aquellos que no se lo puedan permitir insiste en «un buen corte de uñas en forma recta, siguiendo la morfología de la misma».

A la hora de la procesión el especialista recomienda el uso de calcetines, pero que sean de algodón o de lino para completar un atuendo totalmente adecuado. Aconseja que el calzado sea cerrado «da igual si es con velcro, hebilla o cordones, lo imprescindible es que el pie esté sujeto». Del calzado también dice que no sea totalmente plano.

Para después de la salida procesional, sugiere que los miembros inferiores se mantengan en alto y «si tenemos un buen samaritano cerca, sería ideal que nos hiciera un masaje». Por último, rompe con el mito del baño de agua caliente con sal «esto hace que salga agua del cuerpo y se debiliten los tendones, lo mejor es hacer baños de contraste, alternar agua fría y agua caliente», indica Sergio.

Para aquellos que sean cofrades, pero que no salgan en el cortejo, recuerda que no es recomendable estrenar zapatos en estos días, y para las mujeres, advierte que deberían usar tacones de dos a cuatro centímetros como mucho, «aunque sé que este consejo no lo acatarán muchas», dice entre risas.