La décima edición del desfile benéfico del Porvenir se celebra esta tarde, a las 18 horas, en los jardines de la Parroquia de San Sebastián. Más de 254 niños y niñas pasarán los modelos de diferentes tiendas de este barrio del distrito Sur. Como novedad, este año también desfilarán los padres. El precio de la entrada es de 5 euros y se pueden adquirir en la misma puerta de la Iglesia. Todo lo recaudado irá destinado a CáritasTras el desfile los asistentes podrán disfrutar de tapas y bebidas a precios populares en una fiesta que estará amenizada por un DJ y por el grupo El Giraldillo.

Este es un evento muy consolidado en el barrio del Porvenir, en el que participan un gran número de vecinos, hermanos de la Hermandad de la Paz y miembros de la Parroquia de San Sebastián. El año pasado vendieron más de 1.000 entradas y recogieron 12.000 euros. «Esto lo hacemos lógicamente para recaudar fondos para Cáritas, pero sobre todo para inculcarle a nuestros hijos buenos valores y enseñarles que, aunque con mucho esfuerzo, se puede hacer el bien a los demás», ha declarado Concepción Rubio Picón, diputada de caridad de la Hermandad de la Paz.

«Estamos muy satisfechos con la evolución que ha ido teniendo este encuentro, el primer año tan sólo participaron tres tiendas, y hoy colaborarán 19 comercios del barrio». Concepción asegura que la crisis se ha notado, pero que, «gracias a Dios», las entidades de la zona se siguen implicando mucho en esta causa. Son demasiados los colaboradores para mencionarlos a todos, más de una decena, entre ellos Cruzcampo, Coca cola o el distrito Sur.

Los jóvenes modelos se han inscrito a través de internet para desfilar. Niños y niñas de la Compañía de María, de Portaceli, de las Irlandesas, Calasancias, Claret…  pasearán esta tarde por la pasarela con las prendas de Oyster, Pililiki, Vitivic, Teresilla, La ropita de Maca y Lucía, Lagarto Engolao, Rocío Fernández Cota, entre otros muchos. «Ver como cada año se apuntan más niños para colaborar con esta labor social es todo un orgullo, llevamos más de un mes preparándolo todo y es mucho jaleo, pero merece la pena», ha concluido Concepción.