La labor educativa del Centro de Educación Permanente (CEPer) de adultos Polígono Sur, concebida como una herramienta de apoyo a la transformación social del barrio y de atención a los colectivos en mayor riesgo de exclusión, será reconocida el próximo martes con el premio nacional Miguel Hernández, que concede el Ministerio de Educación.

El equipo directivo, encabezado por su directora, Ana García, recogerá este galardón en Madrid junto con la comisionada para el Polígono Sur de Sevilla, María del Mar González. La concesión del primer premio, dotado con 38.000 euros, convierte al centro en candidato oficial por parte de España a los Premios Internacionales de Alfabetización convocados por la UNESCO.

Nacido hace 33 años como un proyecto de alfabetización de adultos iniciado por un comprometido grupo de profesionales del Magisterio, la Pedagogía y la Psicología en paro que pretendían compensar la desigualdad de oportunidades ante la educación, el centro de adultos cuenta hoy con una completa oferta integrada en el plan integral para el Polígono Sur y en el Plan Educativo de Zona. «Los que creemos en la educación como un proceso continuo permanente en la vida entendemos que el desarrollo integral de las personas pasa por generarles un itinerario donde la formación para la vida y la formación para el empleo sean dos pilares que vayan de la mano», explica la memoria del centro, que cuenta con 12 docentes. Por eso trabajan en red con todos los servicios y entidades colaboradoras del barrio, empleando como sistemas de enseñanza las comunidades de aprendizaje, la pedagogía del diálogo y el compromiso con el entorno, y sus objetivos exceden de la simple alfabetización: buscan el desarrollo integral de las personas, incluyendo su integración social, un envejecimiento activo o el empoderamiento de las mujeres. El centro presta especial atención a colectivos en riesgo de exclusión, como la población gitana e inmigrante.

Su oferta educativa va desde la alfabetización o el trabajo con neolectores, pasando por la formación básica o la obtención del título de Secundaria, hasta la preparación de las pruebas de acceso a ciclos formativos de grado superior. Además, el centro ha establecido líneas de coordinación con los programas de empleo que permiten adecuar el curriculum formativo a las necesidades específicas de la población en paro, aumentando su empleabilidad. En paralelo se llevan a cabo planes de educación no formal como la educación vial, el acceso a las nuevas tecnologías o los idiomas y la cultura del emprendimiento; y toda una serie de actividades como la creación de un grupo de teatro, tertulias dialógicas, programas de intercambio de experiencias de vida, talleres de corte y confección y de flamenco, encuentros de mujeres, un plan de interculturalidad para inmigrantes, un proyecto de huertos ecológicos…

La labor conjunta con las entidades del Polígono Sur ha permitido dar salida a otras necesidades del barrio. Se trabaja con alumnado joven e inmigrante a través de un taller de radio en Radio Abierta, una emisora localizada en el Colegio Andalucía; se facilita la inserción social de los reclusos propiciando que cumplan trabajos sociales en el centro (lo que ha llevado a que todos ellos hayan terminado siendo alumnos) gracias a los acuerdos con Instituciones Penitenciarias o se desarrollan programas de prevención de drogodependencias o salud mental en colaboración con las instituciones sanitarias.

En la memoria del centro destaca además el compromiso de los profesionales del centro de adultos, al igual que el del resto de trabajadores y voluntarios implicados en el Polígono Sur, para la mejora de las condiciones de vida, la convivencia y la mejora de la autoestima entre los vecinos del barrio, objetivos todos ellos integrados en el plan educativo del centro.

El resultado ha sido la concesión del premio nacional Miguel Hernández, que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desde 1991 con el objetivo de reconocer y divulgar la labor de centros de educación de personas adultos, instituciones públicas y entidades sin ánimo de lucro dedicadas a la alfabetización de adultos, con el fin de favorecer el acceso a la educación de grupos socialmente desfavorecidos, realizar acciones formativas que mejoren el nivel educativo de los adultos para facilitar su desarrollo personal y profesional en la sociedad del conocimiento, favorecer el envejecimiento activo asegurando la oportunidad de nuevos aprendizajes y contribuir a la solidaridad intergeneracional.