La discapacidad no está reñida con la integración social de las personas que la padecen. Hay multitud de organizaciones que a través de diferentes actividades trabajan día a día para fomentar el desarrollo normal de los afectados. El club Special Olympics, situado en el Tiro de Línea, promueve la práctica del deporte para favorecer la igualdad en la sociedad de los discapacitados.

José Antonio es miembro de este club. Se podría decir que él lleva una vida muy ajetreada.  Baloncesto, natación, tenis, jardinería y es un gran aficionado al Betis, o como dice su madre: «Gran amante del Betis». Con una vida así es complicado pensar que hay tiempo para algo más, pues José Antonio lo saca para su pareja. A sus 45 años lleva una vida totalmente normal a pesar de tener una discapacidad psíquica-sensorial.

Se levanta todas las mañanas y lee el periódico, posteriormente acude a la asociación de telefónica de asistencia al discapacitado, allí realiza diferentes tareas hasta las cuatro y media, a esta hora parte hacía el club Special Olympics, donde entrena durante toda la tarde. «Cuando cae la noche vuelve a casa porque a esas horas no le gusta está en la calle», declara su madre, María Sanz Mejías, presidenta del Club desde hace dos años.

María ha tratado con total normalidad a su hijo desde pequeño, no supo que tenía una deficiencia hasta los cinco años de vida, «cuando recibimos la noticia fue un jarro de agua fría, no habíamos notado nada». Creció como un niño cualquiera, anduvo a los nueve meses y ninguna actitud hacia presagiar que tuviese una enfermedad. Y es que su discapacidad se manifestó pasado unos años porque su desarrollo mental era diferente a la de un niño de su edad. «Mi hijo es más infantil que cualquier hombre de 45 años».

El trato que ha recibido en casa y en el club ha hecho que José Antonio se desenvuelva muy bien ante cualquier situación. Entra y sale de casa sin comentar cual es su destino. «Hay veces que me preocupo porque no se por donde anda», María comenta que es muy independiente y que sabe moverse por Sevilla sin problemas, incluso, hay veces que le tiene que decir a su madre cuales son los medios de transporte que tiene que coger para llegar a los sitios.

En Special Olympics desarrollan muchas actividades para desarrollar sus capacidades, esta organización ayuda a él y a otras personas a integrarse en la sociedad. Sus miembros participan en campeonatos por todo el mundo. María cuenta que su hijo conoce medio mundo gracias a ellos, Austria, Gercia, Shangai, son alguno de los lugares en los que ha participado en pruebas deportivas adaptadas. De este último lugar, José Antonio se trajo una medalla en la categoría de tenis.

La crueldad infantil ha hecho que en algunas fases de su vida José Antonio se sintiera inferior porque los compañeros de clase se metían con él. Hoy día todo eso está olvidado, es un apasionado del deporte y tiene un gran grupo de amigos. Su madre agradece que existan entidades como de la que ella es presidenta, e intenta colaborar con otras del estilo. «Un hijo es lo que más duele del mundo y ayudo en todo lo que pueda a personas que estén en mi misma situación».