El rugido de los motores se ha mezclado durante toda la mañana con los flashes de quienes querían ser inmortalizados junto al mítico vehículo. Centenares de curiosos se han acercado hasta la Plaza de España este domingo para visitar la concentración de un coche que sigue causado furor: el Seat 600. En total, unas 150 reliquias procedentes de diversos puntos del país que han evocado con nostalgia la historia de este clásico cuatro ruedas.

Como cada primer fin de semana de noviembre, el «Club de Amigos del SEAT 600 de Sevilla» organiza en la capital esta concentración nacional «Ciudad de Sevilla» que alcanza ya su décimo cuarta edición. «Intentamos que sea siempre aquí, en la Plaza de España, en la parte del asfaEl Seat 600 causa furor en Sevillalto para no dañar el patrimonio. Participan vehículos procedentes de toda España: Asturias, Bilbao, San Sebastián, León, La Rioja, Ciudad Real, etc.», explica el presidente del club organizador, Luis Álvarez. Desde primera hora de la mañana, formando un círculo, los 600 se han apostado en este emblemático enclave haciendo las delicias de niños y mayores.

Las visitas no han cesado y tanto turistas como sevillanos han paseado entre estos coches legendarios que marcaron una época. Muchos no han dudado en departir con los propietarios e incluso preguntar e indagar acerca de cada automóvil. Juan ha conducido el suyo desde Segovia. No falta a su cita anual con la ciudad de Sevilla desde hace 6 años. «Mi primer coche fue un 600 y, aunque ahora tengo otro automóvil, me he comprado éste quizás por nostalgia», declara. Lo restauró y ahora lo pasea por toda España. «Es cómodo, y si tiene cualquier avEl Seat 600 causa furor en Sevillaería, existen muchas casas de repuesto que disponen de las piezas», explica este aficionado.

José Pavón se ha trasladado desde San Fernando (Cádiz). «Todos los fines de semana salgo con este coche, que tiene 52 años. Es un clásico, de toda la vida, que se añora. Además, no necesita ningún mantenimiento especial, esto es «carne de perro», echándole gasolina y agua te lleva a donde quieras», apunta.

Hay quienes «tunean» su Seat 600 y otros prefieren conservar su idiosincrasia original. Es el caso de Agustín, un sevillano que disfruta de esta afición con su «reliquia» sin modificarle un ápice. «Puede ir a todas partes, ahora mismo, si quieres, podemos ir a tomar café a Bilbao», proclama decidido.

A partir de las 13.00 horas, el Seat 600 ha seguido causando furor en Sevilla, pero esta vez por las calles de la ciudad ya que los 150 vehículos expuestos en la Plaza de España han discurrido en caravana por céntricas vías de la capital. Es la estampa que han dejado estos clásicos que siguen despertando pasiones a su paso.