Por todos es sabido que la Expo 92 de Sevilla fue toda una revolución para la ciudad. Modernizar la capital hispalense en cinco años fue una de las mayores hazañas. Desde 1987 hasta 1992 se trabajó a destajo para hacer de la isla de la Cartuja una auténtica nueva ciudad que recibiría a millones de personas de todo el mundo. Muchos fueron los responsables y protagonistas de esta transformación. Ahora, 20 años después, se le quiere hacer un homenaje al que fuera el  director del Programa de Forestación y Jardinería de la exposición, Alberto García Camarasa.

Este sevillano de adopción y catalán de nacimiento consiguió, junto a su equipo, que la vegetación del recinto fuera de lo más admirado por los visitantes, convirtiéndose así en protagonista indiscutible de la exposición universal. Entre los proyectos más elogiados se encontraban el diseño de las pérgolas, de las avenidas y el invernadero americano. Jacinto Martínez Gálvez, presidente de la asociación Amigos de los Jardines de la Oliva, ha destacado su aportación: «Alberto ha sido un referente en el sector de la jardinería de nuestra ciudad y se merece un reconocimiento».  Gracias a su trabajo, desde la década de los 90, los espacios verdes de Sevilla han adquirido una relevancia muy especial, poniéndose al nivel de la arquitectura y el urbanismo.

La asociación Amigos de los Jardines de la Oliva y su plataforma ciudadana por los parques, jardines y el paisaje de Sevilla lleva unos años luchando para rendir un homenaje a este reconocido paisajista, que tanto ha hecho por el entorno medio ambiental de la ciudad.  El pasado viernes, recibieron el compromiso del alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, de poner a la nueva plaza, situada en la avenida Alfonso Lasso de la Vega, el nombre de Alberto García Camarasa. Jacinto ha mostrado su satisfacción con esta decisión: «Estamos muy orgullosos de haber conseguido que nuestra propuesta se haya hecho realidad, él se merece que le hagan un homenaje en vida». El presidente ha desvelado que Alberto tiene principios de alzhéimer y ha mostrado su deseo de rendirle tributo mientras sea consciente.

Según nos ha contado Jacinto, cuando esta promesa del alcalde se lleve a cabo, le pondrán una placa conmemorativa en la plaza  y plantarán un árbol en honor a Alberto. Por último, ha indicado que la asociación propondrá próximamente que Alberto García Camarasa sea hijo adoptivo de Sevilla por la vinculación que ha tenido siempre con la capital.