Tradicionalmente se dice que a la tercera va la vencida, a la escuela infantil La Providencia sólo le ha hecho falta una segunda para hacerse con el primer premio del concurso de belenes del distrito Sur. A primera vista puede parecer un portal bonito, con San José, la Virgen María, el niño Jesús, e incluso, la mula y el buey, pero estas figuras tienen un valor añadido y es que han sido creadas por los padres y niños del centro.

Aproximadamente 50 imágenes adornan la entrada de la guardería de la calle Orfebre Cayetano González del polígono Sur. Cada una de ellas elaboradas artesanalmente en un taller que pusieron en marcha las profesoras de este centro para fomentar las actividades entre las familias.

«Tu futuro está siempre lleno de esperanza», esta es la cita que preside el belén más laureado del distrito. En esto trabajan en el día a día las monjas de la congregación de Jesús María, muy preocupadas por el porvenir de los más pequeños de las Tres Mil Viviendas. Su principal objetivo es la participación de los padres en la educación de sus hijos, por eso surgió la idea de montar el nacimiento entre todos. En la edición anterior cada familia aportaba una figura para construir el portal, pero este año como cuenta María José Gil, religiosa y directora del centro, querían generar una motivación a los escolares y a sus padres. «Decidimos que lo mejor era aprovechar las circunstancias del concurso y de esta forma crear una actividad para que juntos elaborarán cada una de las piezas del belén».

El primer premio, una gran sorpresa
Recibieron la noticia con gran sorpresa el pasado viernes, y María José o Josela, como la conocen todos, la ha ido propagando por el barrio. Según cuenta, el galardón ha provocado mucho entusiasmo entre todos sus creadores. De hecho, pensaban retirar el belén el día 6 de enero pero lo van a dejar más tiempo colocado para que los pequeños y grandes artistas disfruten de su obra. «En cuanto tengamos la placa conmemorativa la vamos a poner en el recibidor de la escuela para que todos sepan que el trabajo en equipo da sus frutos».

Las hermanas de Jesús María llevan trabajando en esta zona de Sevilla desde 1970, más de cuarenta años de entrega en el barrio, luchando por la tolerancia y el respeto entre los diferentes grupos étnicos. La directora asegura que van a seguir por el camino de la educación integral con la familia porque es como lo han hecho siempre y reconocimientos como éste le hacen seguir apostando por esta formación.