Viven en un barrio donde el hambre está a la orden del día, donde muchas familias no ganan ni para pagar la factura de la luz. En el Polígono Sur viven60.000 personas, de las cuales 4.000 han acudido a la parroquia de Jesús Obrero –una de las tres de la zona– en busca de pan que llevarse a la boca o una pequeña cantidad para pagar recibos.

A falta de un Comisionado que se comprometa en solucionar los problemas de esta parte oculta de la ciudad, la parroquia hace las veces de elemento integrador y revitalizador. Allí, la agrupación de Bendición y Esperanza ha nacido para sacar a los jóvenes de la calle, darles una ocupación también a adultos en paro y, a los más pequeños, llevarlos por el buen camino.

Sigue leyendo este reportaje en esta noticia de Sevilla Solidaria.