Suena el despertador, son las ocho de la mañana, y más de 250 niños del Polígono Sur se levantan con una nueva ilusión como cada día del verano. Hoy se volverán a reunir con sus compañeros, desayunarán entre amigos y seguirán la jornada con actividades lúdicas o con clases de apoyo escolar. Cuando se acercan las 11.30 horas, los nervios se apoderan de ellos, a esa hora es cuando parten hacia la piscina de Blanco White, allí aprenden a nadar y hacen juegos durante toda la mañana.

Estos pequeños reviven la ilusión cada día, ellos no están acostumbrados a ir a la playa o a la piscina, pero gracias a la Asociación Entre Amigos de Sevilla, un verano más los más jóvenes de este barrio del Distrito Sur pueden distraerse y aliviar el sofocante calor con actividades y baños de lunes a viernes durante toda la época estival. Explica Arturo Barbosa, miembros de la asociación, que «es muy gratificante ver la alegría con la que vuelven cada año los más pequeños del Polígono Sur a nuestra escuela de verano».

Más de 15 años lleva Entre Amigos organizando este proyecto, que según cuenta Barbosa «no es sólo pasatiempo y ocio para los niños, con la mayoría trabajamos durante todo el año, esto es continuar con la labor de todo el curso». Muchas son las familias que dejan a sus hijos a la asociación para que les sigan formando y educando, incluso añade Arturo que «hay padres que han asistido a la escuela y ahora nos traen a sus pequeños».

Esta semana ha sido la más triste en la Escuela de Verano del Polígono Sur porque, tras un mes y medio de aventuras y diversión, el viernes cierra sus puertas. Pero los organizadores y voluntarios han querido poner la guinda al pastel con una fiesta en la que han participado todos con diferentes actuaciones y en la que los payasos han hecho las delicias de los más jóvenes de la casa. Con esta celebración han dicho adiós hasta el año que viene.