La Policía Local de Sevilla ha mostrado su cara más amable en la entrega de juguetes en el hospital Virgen del Rocío. Como cada año, la unidad de intervención nocturna se ha acercado hasta el hospital para llevar la ilusión a los pequeños que están ingresados. A las 17 horas de la tarde de ayer, 20 policías portaban cuatro carros llenos de juguetes por los pasillos de la residencia infantil.

La unidad de intervención nocturna de la policía local lleva haciendo esta gran labor tres años. Unos días antes de la Navidad venden papeletas y dividen el dinero que recaudan en dos. Una parte va destinado a un niño que tiene el cuerpo adoptado en África y la parte restante va destinada a los juguetes. Esta iniciativa es muy bien acogida por todos, niños, padres y personal sanitario. Charo Gónzalez, enfermera de la planta de cardiología, cuenta que «le cogemos mucho cariño a los niños y ver las caras que se les pone al ver tantos juguetes es un regalo para nosotros». La enfermera indica que son muchas la asociaciones que se acercan estos días para repartir un poco de esperanza en forma de juego.

Esta parte del cuerpo de policía tiene turno nocturno y no han dormido en toda la noche. A pesar de eso, en cuanto han salido esta mañana de trabajar se han ido a unos grandes almacenes y han comprado todos los artículos. Con mucho cuidado han elegido uno para cada edad: peluches, bolsos, muñecas, juegos de mesa… Una de las pequeñas pacientes tiene ocho años, a ella le han dado un bolso de princesa, a otro niño ingresado en cardiología un balón de fútbol y así sucesivamente por todas las plantas del hospital.

No sabemos como habrán recibido los niños al Betis y al Sevilla, que hace unos días han pasado también por aquí para dar su mejores deseos. Pero sí hemos presenciado cómo recibían a estos policías, las caras de impresión han sido lo más característico. Un niño le decía a su madre: «mamá que es policía, lo que yo quiero ser de mayor». Este pequeño como todos los demás ya tienen su carné de policía. Al entrar en la habitaciones era lo primero que pedían los pacientes y lo primero que le daban sus héroes. La Policía pretende seguir haciendo esta labor todos los años que puedan, ya que declaran que es una de las mejores tardes del años.