«Los mayores también aman, necesitan un abrazo, desean y también sienten placer» estas son las primeras palabras que se pronuncian en el taller de sexualidad y afectividad para personas de la tercera edad. Unas quince personas se han reunido en la sede de la asociación Amigos de los Jardines de la Oliva para conocer un poco más acerca de este mundo cuando se alcanzan los 60 años.

La curiosidad es la característica común entre todos los presentes, la mayoría son mujeres, tan sólo hay dos hombres entre los asistentes. Dice María Luisa Corujo, jefa de negociado de la unidad de promoción de la salud Sur, que el sexo femenino suele ser más desinhibido que el sexo masculino. María Luisa es una monitora muy experimentada en este ámbito lleva muchos años impartiendo estos cursos. «Este es el primer año que se ofrece el curso para personas mayores, hasta el momento sólo se había dado a personas más jóvenes y la verdad está siendo todo un éxito».

El taller está dividido en tres sesiones. Una primera clase para enseñar a fomentar los sentidos. Explica la monitora que se reparten objetos de carácter sexual y los alumnos tienen que tocarlos con los ojos vendados. «Esta actividad genera muchas risas y comentarios porque se sorprenden con lo que cogen» dice María Luisa. Pepi Núñez, alumna, declara que a ella le ha encantado la sesión de masajes pero no tanto tocar los artículos «todas mis compañeras han trasteado con unas cositas muy graciosas y a mi me ha tocado un estropajo».

A pesar de que han crecido en otra época mucho más conservadora que la que vivimos hoy día se describen como «personas modernas» a las que ya no les da vergüenza de nada y quieren aprender cuantas más cosas mejor. Pepi incluso reconoce estar leyendo la trilogía de Cincuenta sombras de Grey.

En la segunda se centran en acabar con los mitos que existen entorno a la sexualidad. La monitora ha explicado que en esta clase insisten en explicar que no tiene nada que ver la edad con la pérdida de apetito sexual o que no siempre es el hombre el que toma la iniciativa. A Conchi Rivera, alumna, le ha encantado esta fase del curso porque reconoce que se ha sentido muy identificada «no por ser mayor a una le deja de apetecer». Además para potenciar las relaciones a estas edades, María Luisa les ha explicado una serie de ejercicios que deben hacer para favorecer el placer.

Por último han visionado la película: La vida empieza hoy de la directora Laura Mañá y que trata de un grupo de personas de la tercera edad que asiste a un curso de sexo en el que la profesora les hace entender que su cuerpo todavía esta muy vivo, un remake de lo que los vecinos de la Oliva han experimentado en este taller.