La Universidad de Sevilla (US) prevé finalizar la próxima semana las obras del proceso global de reposición de los Jardines del Prado de San Sebastián de la capital hispalense, según el proyecto acordado con el Ayuntamiento de Sevilla, en el espacio que debe recuperar la configuración previa al iniciado y fallido complejo de la arquitecta Zaha Hadid para ubicar en esta localización la Biblioteca Central de la sede académica, en una decisión finalmente tumbada por los tribunales.

Así lo han confirmado fuentes de la institución académica, respecto a un procedimiento que se está ultimando y que, en todo caso, aún no tiene fecha definitiva de reapertura al público, puesto que ésta no depende de la Hispalense.

El espacio ha albergado desde septiembre de 2013 la construcción de las redes de infraestructura, cerramientos, solados de urbanización y otras obras similares, trabajos previos a la posterior plantación de los árboles que aún quedaban por reponer después de que las primeras especies se repusieran el pasado mes de mayo; en concreto, las de mayor tamaño, dejando para el otoño el resto de plantaciones al considerarse que es la época más adecuada para dicha labor.

Recientemente, el rector de la US, Antonio Ramírez de Arellano, confirmaba que la actuación global acometida en este entorno –más allá de la mera reposición– cuenta con un coste total estimado de entre cinco y seis millones de euros. Los retrasos se han debido a la confluencia de varias administraciones y a necesidades propias de las especies arbóreas replantadas, según Ramírez de Arellano, que ha confirmado que «casi todo» está pagado en una iniciativa que da por cerrada. «Si no ha salido bien, qué le vamos a hacer, hay que lamentarlo», ha apostillado.

La obligada renuncia al proyecto de Hadid obligó a ubicar la biblioteca en otra parcela. De esta manera, la US comenzó las obras referentes a la cimentación del edificio, que se ubicará en la avenida de Eritaña, junto a los pabellones de Brasil y México de la Exposición Iberoamericana de 1929; se espera, según lo previsto, acabar este año los trabajos de una iniciativa que avanza con normalidad.

A este respecto, a finales del pasado 2012, la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo de Sevilla concedió por vía urgente licencia de obras para esta iniciativa, después de que el rector presidiera el simbólico acto de colocación de la primera piedra el 4 de junio.

La problemática que propició el retraso en la concesión de los permisos municipales se sustenta en que la universidad tenía licencia para construir en este emplazamiento la sede de la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla. Tras la resolución judicial concerniente a la construcción en el Prado, y a pesar de que el nuevo edificio solo precisaba de algunas reformas internas para acoger la biblioteca, se debió proceder a una tramitación de cambio de destino y petición de nueva licencia.