En un marco incomparable del Parque María Luisa, en la Glorieta de los Lotos, rodeados de vegetación, refugiados del ruido, acompañados tan sólo por el agradable piar de los pájaros y a los pies de un peculiar estanque donde yacen flores flotantes, se reúnen cada domingo, un amplio número de personas para meditar al aire libre.

La idea nació el día 11 del mes de noviembre de 2011, este día se llevó a cabo en la ciudad de Sevilla una meditación a nivel global. A partir de ese momento, Alejandro García León, creador de «Meditación en Sevilla», pensó que sería buena idea formar un grupo para aquellos que quisieran meditar acompañados, «ayudando así, a miles de personas a despertar con nuestra energía, ayudándonos a nosotros mismos a conectar con nuestro ser a través del silencio de la meditación, a través de la quietud de la mente y de la paz que emana el alma». Leticia Campos es una forofa de esta técnica milenaria, llegó a Sevilla hace poco más de un año para trabajar, pero entre una de sus principales inquietudes estaba encontrar un grupo de meditación. Tuvo la suerte de contactar con Alejandro, y hoy, los dos juntos llevan hacia delante este movimiento.

«Todos los domingo sobre las sobre las once, si el tiempo nos respeta, nos vemos en la Bar Citroen, de ahí partimos hasta la Glorieta de los Lotos, y comenzamos con la meditación», así describe el plan Alejandro. Destaca que hay muchas técnicas y que ellos no imponen ninguna, «cada uno puede poner en marcha la que mejor le vaya». Tras media hora de abstracción, cada uno de los participantes propone una actividad, uno yoga, otro thai chi, y así sucesivamente comparten conocimientos y realizan diferentes actividades cada semana.

«No importa, la edad, la clases social, la raza, ni tampoco la experiencia, estamos encantados de recibir a gente nueva», declara Leticia. Han compartido mañanas con colombianos, ingleses, australianos, todo aquel que esté interesado puede participar. Cuentan que hace poco estaban en pleno recogimiento y cuando abrieron los ojos se encontraron a nuevas personas alrededor imitando lo que ellos hacían. Aconsejan que si eres nuevo, lo primero que tienes que hacer es concentrarte en la respiración, «de esta forma te olvidarás de todo lo demás». «Es cuestión de práctica», comenta Alejandro, a lo que añade Leticia, «todo el mundo lo debería de probar».

«Relajación, tranquilidad, concentración, energía, como si no existiesen problemas, felicidad, todo está bien,  esto merece la pena». De esta forma definen su estado tras la meditación, con esta descripción es complicado rechazar la oportunidad de experimentarlo algún domingo que otro.