La plataforma ciudadana «Nosotros También Somos Sevilla», que reúne a diversos colectivos del Polígono Sur, ha asegurado que, tras un año de que se produjera la muerte de una niña como consecuencia de un tiroteo en la zona, sigue esperando una reunión con las tres administraciones -Estado, Junta de Andalucía y Ayuntamiento hispalense- para tratar el tema de la seguridad en la zona, así como el desarrollo de trabajos con las familias, entre otros, «desde finales de septiembre del pasado año».

La presidenta de la plataforma, Rosario García, ha indicado a Europa Press que el pasado año desde la plataforma se encerraron varias horas en la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, como «medida de protesta» y para exigir que éste departamento gestione una reunión en la que los vecinos puedan dar traslado de sus peticiones a las tres administraciones implicadas en el Plan Integral del Polígono Sur, esto es, el Estado, la Junta y el Ayuntamiento.

No obstante, Rosario García ha mostrado su descontento asegurando que llevan esperando desde entonces esa reunión que «nunca se ha producido» y que «nos sentimos mal ante esta indiferencia».

Además, ha manifestado su «preocupación» ya que asegura que los vecinos no saben que es lo que las administraciones van a hacer porque «no nos han dado informes sobre que las actuaciones de las administraciones». «En el Polígono Sur siempre pasa algo en verano», lamenta.

En este marco, cabe recordar que los hechos se produjeron en la calle Orfebre Cayetano González, donde una menor de siete años recibió un tiro por causas que se intentan esclarecer, tras lo que fue trasladada inmediatamente al Hospital Virgen del Rocío, donde los facultativos no pudieron hacer nada por salvar su vida.

Inicialmente, la Policía Nacional barajó varias hipótesis como posibles detonantes del suceso, entre ellas un posible ajuste de cuentas con otro de los clanes dedicados al tráfico de droga en la zona -conocido como Los Mariano- o una venganza debido a un secuestro previo de uno de los miembros de estas familias implicadas.

Los agentes encargados de la investigación mantuvieron inicialmente la tesis de que «la familia de la niña fallecida no tenía nada que ver en ello», por lo que los autores de los disparos, realizados desde la calle, «se habrían equivocado de casa», junto a la cual la Policía localizó más de una veintena de cartuchos de bala.