Se lo propuso y lo consiguió, y desde ese momento es imparable. David Rodríguez es un joven de 28 años, vecino de Sevilla, más concretamente del Polígono Sur. Actualmente es policía local y estudiante de Derecho y Gestión y Administración Pública. Su puesto en el Cuerpo de Policía lo ha conseguido a base de esfuerzo y su plaza en la universidad por su constancia y perseverancia en los estudios. Todo es fruto del trabajo de este joven que un día decidió ser alguien en la vida y fijó su objetivo en los más alto.

Ninguno de sus amigos de la infancia han cursado estudios superiores y señala que «cuando terminas cuarto de ESO estás en una edad muy tonta y no sabes lo que quieres, prefieres salir y divertirte antes de cargarte con una responsabilidad», comenta David, que confiesa que esto que dice fue exactamente lo que le pasó a él. Pero, pasados unos años, las circunstancias de la vida hicieron que se replanteará la situación y volvió a la escuela.

Ahora todo era diferente, se veía totalmente capacitado y tenía un único deseo: «quería ser policía local». Cuenta que nunca había sido muy buen estudiante, pero gracias al apoyo de los profesores superó todos los obstáculos. Los educadores del Instituto Antonio Domínguez Ortíz lo acogieron con los brazos abiertos, como a todos los alumnos de bachillerato, que eran muy pocos. «Esa etapa fue estupenda, por suerte o por desgracia, me inclino más por lo segundo, éramos sólo cinco estudiantes en la clase y la dedicación de los profesores con nosotros era plena». En 2004 se presentó a selectividad, «no quería examinarme porque para acceder a las oposiciones de policía no hacía falta, pero la motivación era tanta que finalmente me presenté y aprobé. Los profesores, incluso, me quisieron pagar las tasas del examen».

Sus padres y familiares se sienten muy orgullosos de nuestro protagonista, nunca antes habían tenido a un licenciado en casa. A pesar de esto, siempre lo han apoyado «aunque en las tareas nunca me han podido echar una mano porque ellos no tuvieron la posibilidad de estudiar, siempre han estado ahí para animarme» indica David, que añade que siempre ha sido «muy conciente» del esfuerzo económico que hacían sus padres para pagarle los estudios, por eso mismo «he hincado mucho los codos».

Queda muy poco para que David se gradúe en Derecho y Gestión y Adminitración Pública. Tan sólo está a dos asignaturas de dar un paso más en su vida. La tenacidad y su capacidad de sacrificio le llevarán el próximo mes de junio hasta el estrado para recoger de manos del rector de la Universidad de Sevilla el título de su primera licenciatura. Sí, su primera licenciatura, porque asegura que tras finalizar esta carrera empezará la de Ciencias Políticas. Una historia de superación que no deja indiferente a nadie de su alrededor.