El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha inaugurado este viernes la glorieta Miguel Ángel Blanco, ubicada entre las calles Poeta Benítez Carrasco y Alfonso Lasso, en el barrio de La Oliva, un homenaje «a la persona que fue el símbolo de un cambio y de la lucha de un pueblo que nunca claudicó ante las amenazas y los chantajes de los asesinos».

En la inauguración, el alcalde ha destacado que «toda España recuerda lo que estaba haciendo el 11 de julio de 1997, hace 17 años, en vilo ante la amenaza de los terroristas de ETA de asesinas al concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco si el gobierno no atendía a sus pretensiones».

Asimismo, ha recordado que fueron días de «miedo, rabia, impotencia y dolor, que se transformaron ante el cruel desenlace en una rebelión cívica en favor de la paz y la libertad». «Millones de ciudadanos se movilizaron para defender los principios de no negociación con la banda, la aplicación del Estado de derecho y la deslegitimación del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones», ha añadido.

El alcalde de Sevilla también ha destacado que «España se llenó de solidaridad, representada en unas manos blancas que dieron al todo el mundo una lección de compromiso y humanidad nunca antes vista, había nacido lo que se llamó el espíritu de Ermua».

Del mismo modo, ha insistido en que «ninguno de los que estamos aquí hemos olvidado ni un segundo de lo que ocurrió en aquellos días,  una fecha que está grabada en el alma de todos los españoles, y que supone un antes y un después en el sentir de un pueblo».

«En Sevilla nos echamos a la calle»
Zoido ha resaltado en la actuación que tuvo Sevilla, «nos echamos a la calle para decir ¡Basta ya! y reclamar libertad». «Una marea de manos blancas inundó las calles y avenidas, en la mayor manifestación que se recuerda en la ciudad, para dejar testimonio de que los sevillanos estaban en el bando de Miguel Ángel, en el bando de la paz y en el bando de la democracia», ha añadido.

Para ello, Zoido ha remarcado que «a partir de hoy queremos que también de nombre a esta zona de Sevilla, para que todas las generaciones futuras tengan presente lo que sucedió en España en aquellos días de julio de 1997». «Es el homenaje de los sevillanos a un hombre que dio su vida en favor de los derechos y las libertades de todos los españoles», ha añadido.

Además, el alcalde ha mandado un abrazo muy fuerte a toda la familia de Miguel Ángel Blanco y ha enviado un mensaje a la fundación «siempre contarán con el apoyo de Sevilla, dispuesta a recordar y poner en práctica el espíritu de Ermua en la lucha contra el terrorismo».

Por último, ha señalado que como alcalde se siente orgulloso de saber que 17 años después «seguimos unidos en este recuerdo y en este ánimo colectivo de conocer y reconocer la memoria de este hombre, concejal de un pequeño pueblo del País Vasco, que con su vida contribuyó a forjar el principio del fin del terrorismo».