El Ayuntamiento de Sevilla anunciaba ayer que refuerza la vigilancia de las líneas 31 y 32 de Tussam a su paso por el Polígono Sur después de que siete vehículos hubieran sido apedreados en dos semanas. Un repunte de incidencias que pillaba de sorpresa a conductores y al propio Consistorio después de que no se hubieran producido episodios de estas características desde «hacía muchos meses», señalaba a este periódico Miguel Pereira, miembro de la sección sindical de CCOO en Tussam.

Sin embargo, el anuncio no lograba disuadir ni detener los incidentes porque ayer mismo por la tarde se producía el octavo apedreamiento. Al igual que en los anteriores incidentes, la investigación se centraba en la posible autoría de jóvenes gamberros y estaba en lo cierto.

La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para dar con los responsables de estos actos vandálicos que, por ahora, habrían tenido como peor consecuencia la rotura de una luna. Fruto de esas pesquisas, un niño de diez años había sido identificado tras ser sorprendido «in fraganti» cuando lanzaba una piedra.

Un comunicado de la jefatura superior de Policía indicaba que este menor quedó a disposición de sus padres. Fue identificado sobre las cinco y media de la tarde en las Tres Mil Viviendas.

«Los agentes que conformaban el dispositivo observaron a un grupo de siete jóvenes que circulaban por el acerado en dirección contraria a la del autobús que realizaba el recorrido de la línea 31. En un momento determinado, cuando el autobús iba a iniciar la marcha en la calle de Luis Ortiz Muñoz, los policías se percataron de cómo uno de ellos sacó de un bolsillo del pantalón una piedra y la lanzó contra la luna lateral e inmediatamente todo el grupo de jóvenes inició la huida».

De estos hechos se ha dado cuenta a la Fiscalía, indicaba la nota de prensa. Si bien, al tener sólo diez años es inimputable.

La Policía Nacional señala que ya se han contabilizado 23 incidencias desde el mes de septiembre, «nueve de ellos con lanzamiento de piedras a los autobuses cuando circulaban por las calles de Luis Ortiz Muñoz, Orfebre Cayetano González y Victoria Domínguez Cerrato».

Protocolo de actuación

Desde el Ayuntamiento se ha activado en todos los casos el mismo protocolo de actuación, desviándose el itinerario del autobús por otras calles pues la idea ha sido en todo momento mantener el servicio. Pero al repetirse los incidentes se tomó la decisión de mandar patrullas policiales para que hagan de escolta de los vehículos públicos, como acompañamiento y prevención.

Este dispositivo coordinado con la Policía Nacional en el Polígono Sur no tiene un coste adicional para las arcas municipales, según se apunta desde el Ayuntamiento hispalense, puesto que no es un servicio «extra» sino que, sencillamente, se derivan a ese lugar patrullas que a la hora en cuestión estén de servicio. Este dispositivo especial se va a mantener sine die, «hasta que remita esta situación anómala».

El dispositivo especial de la Policía Nacional y Local no consiste sólo en vehículos que escoltan a los autobuses en los puntos conflictivos sino que también cuenta con funcionarios policiales de paisano que van de pasajeros para facilitar la identificación de los autores.