El actor Antonio Dechent dice adiós al Mercado de Triana después de 14 meses y más de 150 representaciones de «La voz humana» de Jean Cocteau. El trianero ha obtenido con este papel el reconocimiento como mejor intérprete masculino en los premios Escenarios de Sevilla y el aplauso de sus vecinos. La obra, que todavía se puede ver, permanecerá en cartel hasta finales de junio, con funciones los fines de semana.

Apenas 30 butacas por representación. Una obra, un personaje y Antonio Dechent. Esos han sido los ingredientes que los aficionados al teatro han incluido en su lista de la compra en su visita al Mercado de Triana. «Nunca imaginé una acogida a este nivel», desvela Dechent. «Sí sabía que, aparte de que la obra de Cocteau fuera una joya, tenía el valor añadido de hacerla en un sitio para público reducido (la maravillosa Casala Teatro), pero la respuesta ha superado todas mis previsiones. Como en la canción: ‘Agradecido y emocionado, sólamente puedo decir: Gracias por venir’», bromea el actor.

Antonio Dechent en 'La voz humana'Con «La voz humana», Dechent se suma así a actrices como Ingrid Bergman o Amparo Rivelles, que ya interpretaron este monólogo escrito por Cocteau en 1930. Este personaje nunca fue interpretado por un hombre, lo que otorga un plus al espectáculo. Además, un espacio pequeño como es Casala Teatro «necesitaba de un texto íntimo, cercano, donde los silencios pesaran tanto o más que las palabras. Entonces me vino a la mente La voz humana», puntualiza Dechent en una entrevista que concedió a Sevilla Ciudad momentos previos al estreno, allá por abril de 2013.

En estos 14 meses, la obra ha evolucionado. «La permanencia me ha permitido asentar el personaje, conocerlo, descubrir nuevas facetas y llegar a construir su alma. Toda la tensión, el apresuramiento o el histrionismo han dado paso a una función más reposada y verdadera gracias a haber tenido tiempo para que la función crezca», confiesa Dechent.

Y desde Triana, a Madrid, Granada, Huelva, Carmona, Puerto de Santa María, Conil, Cartaya y Alcalá de Guadaira. «Pero la gira se acaba, al igual que este mes de junio las funciones del mercado, porque me voy a Barcelona para interpretar junto a Joan Pera ‘La extraña pareja‘ de Neil Simon, dirigida por Ángel Alonso durante toda la temporada. O sea, este mes, última oportunidad de ver ‘La voz humana’», advierte Dechent.

Pregunta. De todo este tiempo, ¿Con qué se queda?

Respuesta. Con la emoción que siento en el espectador cuando termino. Sé que es una obra intensa, nada frívola, y siempre tengo el temor de que el público se ausente mentalmente de lo que está viendo, pero al final compruebo que me han acompañado en el viaje y lo han disfrutado.

Pregunta. ¿Qué gusta más? ¿Ser nombrado Trianero del Año o acumular 14 meses de función en el mercado del barrio?

Respuesta. El orgullo de ese galardón no me lo quita nadie, pero ver recompensado el esfuerzo de poner en pie éste monólogo en el Mercado de Triana durante tanto tiempo me reconforta y me da seguridad para seguir creando.

Dechent recibió hace escasas semanas el premio Sant Jordi que otorga Radio Nacional de España como mejor actor por su papel en la película «A puerta fría», del director barcelonés Xavi Puebla. En los próximos meses, el trianero interpretará el papel que encarnaba Paco Morán en «La extraña pareja» y compartirá escenario con Joan Pera en el Teatro Condal de Barcelona veinte años después de que esta obra permaneciera en cartelera cinco años consecutivos en este mismo escenario.

Antes, el actor de Triana se pondrá bajo las órdenes del director Juanra Fernández para la película «De púrpura y escarlata», que se rodará a mitad de agosto y en la que Dechent comparte la escena con Eduardo Noriega, Claudia Pons, Ana Wagener, Fernando Tejero, María Esteve, Pablo Carbonell, Enrique Villén, Antonio Melendez Peso, y Sheila Ponce.

Pregunta. Por terminar, ¿Se ha sentido cómodo entre verduras, chacinas y pescados?

Respuesta. Comodísimo. Una de las máximas de Fernando Rodalba, el gestor de Casala, es que hay que acercar la cultura a la cotidianidad y creo que eso lo hemos conseguido. Me parece estupendo actuar entre dos carnicerías, enfrente de una verdulería y que los clientes del mercado se hayan acostumbrado a que haya un teatro entre los puestos.