Esta vez, él ha sido objeto de todas las miradas. Se ha desprendido de su inseparable cámara fotográfica para convertirse en el centro de todas las instantáneas. Por una noche, se han invertido los papeles y ahora los flashes apuntan a él para inmortalizar el emotivo homenaje que Triana ha querido rendirle.

Su retina ha plasmado en imágenes las tradiciones, las costumbres y la gente del arrabal. Por ello, más de un centenar de personas se congregaron ayer en el Centro Cívico El Tejar del Mellizo con motivo de la inauguración de la exposición-homenaje al mítico fotógrafo de Triana: Gabriel Sánchez «Gasán».

Bajo el nombre «…Y el fotógrafo estuvo allí», más de cuarenta fotografías componen la muestra como La piconera de Triana, Cucaña, El Chaque, Antiguo Mercado, Cochera de los tranvías, Cementerio bajo el Mercado, entre otras.

A Gasán anoche se le quebraba la voz. Durante el acto, que se prolongó algo más de un hora, afloraron las lágrimas provocadas por los conmovedores discursos de amigos y familiares. «Estoy como un flan. Me emocioné cuando me hicieron Hijo Adoptivo en 1998, pero como este momento, ninguno. Todo ha sido una sorpresa», confesaba. A sus 77 años, este fotógrafo de Triana, oriundo de Santa Cruz (Murcia), conserva un archivo histórico. Su retina ha retratado más de quince millones de imágenes entre obras en papel, negativos, diapositivas y digitales. Desde que llegara a Triana en el año 1957, su día a día ha consistido en captar el momento justo. «Me gusta pelear por la justicia, favorecer a los más débiles, por ello una de las personas que más admiro del barrio es Aurelio Murillo, quien hizo una gran obra de caridad», defiende Gasán. Así, en 1963 instaló su estudio fotográfico en la calle San Jacinto…y aún sigue al pie del objetivo.

Preocupado por su trabajo y por estar siempre tras la cámara, apenas ha tenido tiempo para ocuparse de exponer su trabajo ni se le va la vida en ello. Por ello, varias asociaciones trianeras se pusieron manos a la obra hace seis meses para sorprenderle con este homenaje, organizado por la Asociación Artístico Literaria Itimad, y con la colaboración de la Asociación Vecinal La Dársena, Asociación Ronda de Triana, Asociación Vecinal Santa Ana, Casa Regional de Valencia, Ayuntamiento de Sevilla y Bazar El Turia.

En los discursos no faltó la emoción, la sensibilidad y las risas entre alguna que otra lágrima. La admiración por este fotógrafo quedo patente en cada una de las intervenciones, y todos quisieron expresarle la gratitud por el tiempo dedicado al barrio.

Agustín Pérez, comisario de la exposición y presidente de Itimad, proyectó un vídeo que entre el humor y la nostalgia, con imágenes protagonizadas por Gasán, y con una narración acompasada, quiso rendir su particular homenaje al que denominan «el notario gráfico de Triana».

El delegado del Distrito Triana, Curro Pérez, también estuvo presente en el acto y apuntó que es «una iniciativa de justicia y parafraseando al alcalde de Huelva, muy amigo y también fotógrafo, la máquina es un instrumento, la clave es la retina». Asimismo, Pérez confesó que Gasán le envía fotografías de Triana «para que reflexione, con una nota detrás», mostrándole la realidad más cercana.

Una de las nietas de Gasán también subió al escenario para leer unas palabras con gracia y emoción. De los cuatro hijos de Gasán, uno es el que ha heredado la profesión y quien se encargó de captar cada instante de la que sería una noche inolvidable para su padre.

Persona afable, generosa sin límites, profesional. Los presentes se deshacían en elogios hacia él. Y según concluía Agustín Pérez en su vídeo «semblanza de Gasán»: «sus acertadas imágenes permanecerán para siempre en la memoria de esta orilla». Al menos, hasta el 15 de noviembre, se podrá disfrutar de un trocito de ese legado.