La Asociación Juventud Taurina de Sevilla ha toreado en la mañana de este sábado a favor de la querencia que da un barrio como Triana. Los diestros Curro Puya, El Pío, Susoni o Finito de Triana han acompañado a Francisco Rivera «Paquirri» para impartir una clase de toreo de salón en un improvisado coso en la calle San Jacinto.

Muchos niños de Triana se acostarán esta noche sintiéndose mucho más toreros. El centenario de la alternativa de Belmonte ha servido como excusa para acercar el mundo taurino a los vecinos de Triana. La actividad, organizada por el Ayuntamiento de Sevilla y la Asociación Juventud Taurina de Sevilla, ha contado con un padrino de renombre, el torero Francisco Rivera «Paquirri».

En algo más de una hora y en una calle San Jacinto abarrotada, el diestro ha explicado a los más pequeño los secretos de su toreo. «Siempre de adelante hacia detrás y de arriba a abajo», ha afirmado. «Hay dos factores importantes que controlar: la distancia y el sitio», ha añadido, ante la atenta mirada de los ojipláticos pupilos.

Fran Rivera con el capote en San JacintoEn esta faena, Rivera ha estado acompañado de los toreros de Triana José María Susoni, José Rodríguez «El Pío», Antonio Martínez «Finito de Triana» y Francisco Vega «Curro Puya». Un cartel de quilates al que también se ha sumado, de forma improvisada, el torero Eduardo Dávila Miura.

Jugar a los toros en Triana

Las verónicas y pases de pecho iban acompañadas de los oles del respetable. Arte para todos los gustos. Parte del público entendido, los más metidos en años, veían reflejos del toreo de Belmonte; otros, de las faenas de Puyas; todos coincidían en lo grato que les era ver de nuevo a niños jugando a los toros en las calles de Triana.

«La de veces que habré hecho yo de torero, de banderillero, de picador y de toro en la plazuela de Santa Ana», ha recordado Francisco Rivera, quien en sus años de niño tuvo muchos espejos en los que mirarse en Triana. «Un barrio que ha sido siempre muy taurino», ha explicado Finito de Triana, quien despuntó como matador de toros en la década de los 60.

«Coincidimos muchos toreros en Triana porque había mucha afición y mucha hambre», ha detallado José Rodríguez «El Pío», que si bien es de La Pañoleta se considera trianero. «Tuve que elegir, o albañil o torero», ha revelado. «Decidí ser torero para poder salir del atolladero», ha confesado.

Hoy el contexto ha variado mucho y las escuelas taurinas juegan un importante papel en la doctrina de la fiesta. Prueba de ello es la implicación que han puesto las tres participantes en la mañana de este sábado. En el ruedo, alumnos de la escuela de Sevilla, la de Amate y la de Camas.

Fran Rivera, en San JacintoA estas escuelas se les ha unido la Asociación  Juventud Taurina de Sevilla, que con tan solo un año de vida y apenas 200 socios está desempeñando un importante papel en la defensa de la afición. «Vimos que en Sevilla no había un colectivo y unos amigos decidimos unirnos para fundar esta asociación», ha explicado su presidente, Álvaro de la Rocha, de tan solo 18 años. «Llevamos a los toros a los niños y organizamos exhibiciones en la calle, siempre con el objetivo de despertar la curiosidad en los jóvenes y dar a conocer el mundo taurino», ha añadido.

Por su parte, el Ayuntamiento de Sevilla, en la voz del delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, Beltrán Pérez, ha reafirmado su «compromiso con esta asociación para llenar de afición las calles de la ciudad». «Sevilla es taurina y estas actividades tienen como objetivo la promoción de toreo de base», ha detallado el concejal, que ha destacado la «estupenda labor de las escuelas taurinas de Sevilla».

De hecho, dado el éxito en las citas realizadas hasta la fecha, el Ayuntamiento ha adelantado que se plantea buscar nuevos espacios en los que desarrollar esta actividad. Unas exhibiciones que cuentan con la colaboración de toreros reconocidos que no dudan en apoyar y dar difusión a la fiesta.