El letrero de «no hay billetes», repetido en todas las representaciones de «1519 – 1522. La primera vuelta al mundo», lleva a los responsables de esta obra de teatro a ampliar el número de funciones hasta septiembre. El Pabellón de la Navegación acoge esta obra que narra la aventura de Magallanes y Juan Sebastián Elcano en lo que sería el primer viaje circundando el mundo.

Con las altas temperaturas de esta época estival, el pabellón de la Expo 92 se adecúa a las preferencias del público para que disfruten de las noches de verano. La actividad «1519 – 1522. La primera vuelta al mundo» centra la atención en la Armada de la Especiería, la expedición capitaneada por Magallanes para encontrar un paso marítimo que permitiera a los buques españoles llegar al Pacífico, donde estaban las codiciadas islas de las especias.

«Lo que más llama la atención del público es poder conocer la historia en primera persona, a través de la interpretación de un actor que representa a Juan de Arratia, un grumete que viajaba en la Nao Victoria y que consiguió ser uno de los supervivientes», explica el director de Encarte Producciones, Antonio Luque.

El actor de la obra sobre la vuelta al mundo

La actividad, dirigida por Encarte Producciones en colaboración con la compañía The Accent Group, se desarrolla al caer la noche en la terraza de la torre panorámica del Pabellón de la Navegación. Es un espacio inigualable a 65 metros de altura, con inmejorables vistas de la ciudad bajo las estrellas y sobre el Guadalquivir, a pocos metros del Puerto de las Mulas que fue punto de salida y regreso de flota.

La torre panorámica del Pabellón de la Navegación« es una gran baza, porque tenemos de fondo la ciudad de Sevilla, iluminada bajo las estrellas; también es muy importante recordar que estamos sobre el río Guadalquivir, qué protagonizó la salida y llegada de esta expedición», recalca Luque.

Un poco de historia

Muerto Magallanes en el transcurso de le expedición, Juan Sebastián Elcano es nombrado capitán y asume el reto de emprender el viaje de regreso. Sin cambiar el rumbo, Elcano atraviesa el índico, bordea el sur de África por el Cabo de Buena Esperanza y remonta el Atlántico sin posibilidad de hacer escalas porque se navegaba por dominios portugueses. Extenuados por el hambre, las enfermedades y otros avatares propios de la gente de la mar, solo vuelven al puerto de salida 18 hombres, de los más de 240 que componían la tripulación, en una de las cinco naves que componían la flota inicial. Esta travesía cambió el rumbo de la historia. Durante tres interminables años se surcaron tres océanos y se navegó por cuatro continentes confirmando la esfericidad de la Tierra y otorgando la primera visión global del mundo.

Esta actividad se desarrollaran todos los martes y miércoles a partir de las 22.00 horas con un precio de nueve euros. El aforo es limitado, las reservas se pueden hacer en actividades@pabellondelanavegacion.es

 Fotos y vídeo: Pepe Barahona