Pareja profesional y personal. La historia de estos dos bailaores es casi imposible narrarla por separado. Triana distingue en la Velá de Santa Ana a Lupe de Luis y a Luis de la Lupe, conocidos artísticamente como Lupe y Luis, como Trianeros de Honor tras cumplir 50 años de carrera -eso sí, juntos- a sus espaldas.

Enrique «el Cojo», figura del baile pese a su cojera y maestro de artistas, los unió hace cinco décadas y nunca más han vuelto a separarse. «Antes se llevaba eso de las parejas», recuerda Guadalupe Osuna, Lupe. A sus 16 años, conoció a Luis León en la Casa de Adelita Domingo, que regentaba el Teatro San Fernando.

Lupe y LuisLupe perfeccionaba baile clásico y Luis, cansado de trabajar en los Almacenes Guimar -situado en la calle García de Vinuesa-, frecuentaba este espacio aconsejado por su hermano, Manolo León, que tenía un grupo de baile. A partir de ahí, la pareja de bailarines llevaron el nombre de Triana a Nueva York, Washington, Miami o Guantánamo. «Íbamos de gira por las bases americanas actuando para los soldados que partían o llegaban de la guerra de Vietnam», recuerda Luis. «Venían destrozados», añade.

Con el paso del tiempo, la pareja forjada trascendió más allá de los escenarios. «Yo siempre quise tener un novio de mi misma profesión; la experiencia de mis compañeras me decía que la que se buscaba una pareja ajena al mundo del baile, o cortaba su relación o la quitaban de bailar», explica Lupe. «Además, me enamoré de Luis», confirma. En 1969 se casaron. La empresa, el teatro San Fernando, les dio 5.000 pesetas para cada uno y una semana de permiso. De Luna de Miel, al Granada.

«Y al volver a Sevilla nos salió un contrato a Granada para tres años, en la Alhambra», recuerda entre risas Lupe. Después, 17 viajes a Japón, Brasil, Alemania… y un sinfín de capitales. «Íbamos a donde nos decía Antonio Pulpón -padrino de multitud de artistas y descubridor de Rocío Jurado o La Pantoja-», asegura Lupe.

De Lupe gustaba el «baile de arte y braceo, muy sevillano y muy trianero», explica; de Luis, «su condición natural para bailar». Las influencias están claras-. «Triana lo ha sido todo», afirman. «Ser de Triana es darle gracias a la Esperanza por haber nacido aquí», confirman.

Tanto Lupe como Luis no pueden esconder su emoción por haber sido elegidos Trianeros de Honor. «Siempre nos hemos sentido profetas en nuestra tierra, la gente nos ha querido y nos ha valorado mucho», afirma Luis. «Ahora, desde que se sabe que somos galardonados, la gente nos para por la calle y nos felicita», asegura Lupe. «Estamos muy orgullosos», añade.

A Luis, los nervios le llegan conforme se acerca el día del homenaje, hoy domingo 21 de julio. En el hotel Triana les espera el homenaje de todo su barrio. Sus amigos y vecinos premian los 50 años de profesión, que trajo consigo un matrimonio y un hijo. Lupe y Luis, o el Luis de la Lupe y la Lupe del Luis, subirán al escenario, juntos -siempre juntos- para recibir un nuevo aplauso. No será en un marco cualquiera, esta vez Triana le toca las palmas a estos bailarines en su Velá.