Ricardo Miño, trianero y guitarrista ha viajado por todo el mundo y una de sus obsesiones eran los relojes. «Yo viajaba por Berna, Praga, y allí hay unos relojes muy bonitos con música y del que salen unos muñecos. Las plazas se llenan de gente para hacer fotos y para escucharlos. Y yo pensé, ¿y en Triana, por qué no?».

Ricardo Miño había oído la soleá que en su día compuso el también guitarrista Juan Serrano para el reloj de la cordobesa plaza de las Tendillas, «yo también quería hacer una soleá, pero diferente, porque tiene que dar las horas». Entonces se puso en contacto con el «alcalde» de Triana, el concejal Curro Pérez y a éste le gustó la idea. «Le presenté una maqueta y le gustó». El lugar elegido fue el edificio que albergó en su día la compañía de Vapores de la línea Sevilla-Sanlúcar, hoy convertido en el restaurante El Faro, y en cuya torreta a dos lados, se puede observar el reloj. Aquella estación, donde antaño se expendían billetes para Sanlúcar de Barrameda cuyo precio en primera clase era de nueve pesetas, se ha convertido hoy en la «aduana» que da la bienvenida a Triana.

«Me hace mucha ilusión que ahí esté mi música, una soleá, además, nada menos. Es un regalo que yo le he hecho al barrio». Confiesa que se pasea de vez en cuando por delante del reloj, porque además el reloj ha sufrido un proceso de adaptación hasta que su funcionamiento ha empezado a ser preciso. «Ahora ya funciona bien, y no hay problemas, pero vengo a verlo. Incluso he visto a extranjeras, en su mayoría japonesas de las academias de la calle Rodrigo de Triana, bailando a los pies del reloj y al compás de la soleá. He comprobado que la gente se para y lo observa y me parece que lo justo es que a Triana se entre escuchando flamenco. Al menos los extranjeros cuando crucen el puente saben que están pasando a un territorio de arte», afirma el músico y pareja de la bailaora Pepa Montes y padre del pianista flamenco, Pedro Ricardo Miño.

El poema del reloj
Pero la fama del reloj ya ha trascendido incluso a los pregoneros del barrio, y ya tiene un poema que ha compuesto Manuel Melado: «ya suena por soleá/en el puente de Triana/ el reloj de la velá».

«Con el tiempo, dice Ricardo Miño, a lo mejor el reloj se convierte en un clásico e incluso podrían hasta dar las campanadas de Fin de año», dice este guitarrista que empezó en la música a los diez años en la Escolanía de la Catedral, de la que pasó a estudiar guitarra flamenca. A lo largo de su carrera ha acompañado a cantaores como Pepe Marchena, La Niña de la Puebla o Antonio Mairena, y bailaoras como Trini España y Manuela Vargas, o su esposa, Pepa Montes, con quien forma pareja artística desde 1977.

«El próximo día 23 empieza la Bienal de Flamenco en Triana, y desde lejos escucharé el reloj y será mi música la que de la bievenida a todos a la Bienal y a la Velá», dice con orgullo mientras mira el reloj que cada hora al compás por soleá da la entrada a Triana a propios y extraños.

¿Quieres escuchar la soleá de Ricardo Miño que da la bienvenida a todo el que llega a Triana por el puente? No te pierdas este vídeo [VER ENLACE].