Cada jueves por la mañana son fieles a su cita. Hace dos años que así lo establecieron y no cejan en su ánimo de reunirse con un único fin: conocer y difundir la historia y el servicio prestado durante casi siete siglos por uno de los monumentos más importantes que ha tenido Triana y que da nombre a esta asociación denominada Puente de Barcas. Diez personas componen esta agrupación, en su mayoría jubilados pero no por ello menos activos. «Somos una asociación cultural y sin ánimo de lucro. Cada miembro aporta 5 euros al inscribirse y 1 euro al mes, sólo empleados para cubrir los pequeños gastos que surgen como asociación», explica su presidente y uno de los fundadores, Andrés Segura.

Cada semana, realizan tertulias para tratar temas del arrabal. Así, pretenden fomentar, divulgar y evocar la cultura y las costumbres del barrio. «Antes nos reuníamos en Confitería Filella en San Jacinto, ahora en obras, pero hemos encontrado una nueva ubicación aquí en Pastelería Roldán, en la misma calle», sostiene Segura. Y es que en un acogedor rincón cedido por el establecimiento llevan a cabo sus coloquios, con una imagen espectacular del Puente de Triana como telón de fondo. Aquí le rinden su particular homenaje al puente de Barcas, para que, según comentan, no caiga en el olvido. Este puente, construido por barcazas, fue sustituido por el actual puente de Isabel II, después de haber sido durante casi siete siglos el único puente sobre el Guadalquivir. «El reconocimiento a ese monumento tan importante es necesario, y nadie ni ninguna autoridad le ha dado el merecido reconocimiento», subraya el presidente de la agrupación. Por ello, Segura propone realizar, por ejemplo, un monolito en el Altozano que represente las 17 barcas que sirvieron como enlace de una orilla a otra y como puente durante más de 600 años.

Pero además, la asociación Puente de Barcas tiene también otras pretensiones por y para el barrio, como difundir la historia, el patrimonio artístico, leyendas y costumbres, organizar tertulias, conferencias, seminarios, todo ello enfocado al enriquecimiento cultural. Muestra de ello es la visita que han realizado recientemente a una residencia para mayores en Santa Justa. «Hemos leído una obra humorística para hacerles reír y ha sido muy bonito, han pasado un buen rato», comenta con gran satisfacción Pilar Carvajal, secretaria de esta organización.

Personas muy conocidas en el arrabal forman parte la asociación Puente de Barcas, entre ellas, el ex alcalde de Triana Paco Arcas, a quien le han designado como relaciones públicas. También se encuentra Manuel Ortiz, escritor trianero con varias obras en su haber y que ostenta el cargo de vicepresidente. «Algunos nos conocemos desde los 20 años, y hace dos años empezamos cinco personas a crear estas tertulias y ya somos diez», afirma Ortiz. El cantaor Pepe Huelva es el tesorero y, aunque la cuota es prácticmente simbólica, apunta que sirve para solventar los pequeños gastos para el funcionamiento de la asociación. «Para mí es un privilegio haberles conocido, con muchos tengo amistad de toda la vida. Aquí cada uno habla de lo que sabe, yo lo hago de Flamenco», afirma. Enrique Filella es el más joven del grupo. «Yo aporto mi manera de ver las cosas y sobre todo tratamos temas culturales y de la vida trianera, intentamos rescatar las cosas antiguas de Triana, y siempre que el trabajo me lo permite intento venir», declara Filella. Una de sus confiterías en la calle San Jacinto acogía estas reuniones semanales pero, al estar en obras, el nuevo emplazamiento para sus charlas es la Pastelería Roldán cuyo gerente, Carlos Amador Huélamo, se ha implicado al máximo y es ya socio de la asociación Puente de Barcas. «Yo estoy recién llegado a Sevilla pero deseo conocer e implicarme en Triana. Durante más de 30 años he sido farmacéutico, y mantengo esa parte social que tiene mi profesión, estoy ávido de conocer cosas e involucrarme en la vida social del barrio», confiesa.

Esperan reincorporarse de nuevo a las ondas de Radio Triana con el inicio de la nueva temporada, con un espacio semanal. Mientras tanto, seguirán recordando al Puente de Barcas y rememorando las costumbres trianeras para que no caigan en el olvido.