«¡Acción!». Triana ya se ha convertido en un set de rodaje y ésta ha sido la palabra más oída por las calles del arrabal durante el jueves. Todo un despliegue de cámaras, actores, equipos de sonido, guiones y mucha ilusión, con el único objetivo de poder participar en el I Festival de Cortometrajes Cinestres Triana 2012.

A golpe de claqueta, 160 participantes han recorrido las calles del arrabal ante la atenta mirada de viandantes que no podían evitar detenerse ante las escenas. El Puente de Isabel II, las calles San Jacinto, Castilla o Betis, el Mercado de Triana o el Castilla de San Jorge, en otros lugares emblemáticos, han sido algunos de los escenarios donde se ha llevado a cabo el rodaje. Y es que ésta era la premisa indiscutible para poder filmar: no abandonar el barrio.

José Carlos Vargas, junto con otros ocho jóvenes, graba «El Pescador». Su localización principal es el Puente de Triana. «Hemos tenido que preparar el guión en dos semanas y tenemos un día para rodar y otro para edición y montaje, así que no se puede perder tiempo y hay que decidir rápido», apunta mientras no quita ojo a su grupo. Ni siquiera tiene constancia del premio de esta certamen, pero tiene claro que «nos aporta experiencia, es un reto realizar este proyecto en menos de 48 horas y que salga bien, siendo además la primera vez que hacemos algo juntos y sin tener millones de cortos a nuestras espaldas».

Varios espectadores se agolpan en las barandillas del puente mirando hacia los bajos del mismo. Ahí se rueda «Polonceau». Un trianero y un francés debaten sobre la historia del famoso puente mientras dan de comer a los peces. El francés asegura que el puente es una copia de un puente de París, y el trianero, enojado, intenta convencerlo poco a poco de que no es así e ilustra al parisino con la historia. «Es un reto hacer esto en tan poco tiempo, y de esta forma se consigue experiencia y, además comunicar algo como es la historia del puente», explica Manuel Ruiz-Garrido, uno de los integrantes del grupo. Manuel, curiosamente, es un joven de 59 años. Ingeniero, prejubilado y ahora, estudiante de Comunicación Audiovisual, se siente «como si tuviera 17 años».

A sus 19 años, Nela Linares ya ha rodado varios cortos con sus compañeros de grupo. «Estamos estudiando Comunicación Audiovisual y allí nos enseñan mucha teoría, pero si no te mueves por otro lado, no aprendes a hacer un plan de rodaje, y esta es una buena ocasión para tener más experiencia, aunque tengamos que faltar a clase», apunta la joven. «De Triana a Nueva York» es la historia de amor entre un «guiri» y una trianera que presentarán en este primer certamen.

El Mercado de Triana también ha sido un decorado perfecto para «Comerse a Triana». Un grupo de chicas, totalmente ajenas al sector audiovisual, entrevistan a los placeros para su cortometraje. «Se trata de un reportaje en el que no sólo se muestran los servicios y productos de Triana, sino también la cultura, el arte y la buena gente del barrio», comenta María, una de las integrantes del grupo, entre las que se encuentran estudiantes de Turismo, Empresariales y Derecho. Y es que, para participar, no es requisito indispensable ser un profesional del sector. «No se tendrá tanto en cuenta el nivel técnico como la calidad de la historia, el nivel narrativo y que trasmita», explica Mercedes Fernández-Melero, presidenta de la Asociación de cineastas y profesionales del sector audiovisual (ACINEA), quien junto con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, a través del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) y el distrito Triana, han organizado este I Festival de Cortometrajes Cinestres 2012.  «Tras varios intentos, hemos conseguido el apoyo del Consistorio para que se puedan grabar estos 16 cortos y organizar este festival, un certamen consistente en la grabación, edición y proyección de un cortometraje en Triana que tendrá lugar desde el 21 al 24 de noviembre», explica la presidenta.

Esta iniciativa pretende impulsar a los creadores audiovisuales, especialmente a los más jóvenes, al darle la posibilidad de ganar un festival que irá tomando prestigio con el paso de los años, y lo más importante, permitirles ir «tomando tablas» de lo que puede ser su vida profesional en un futuro no muy lejano. «Esto está todo dormido y la gente hace cortos para que luego se queden en un cajón», apunta Elvira, la vicepresisdenta de ACINEA.

En 48 horas tendrán que realizar la grabación, edición y proyección de los vídeos. Si el jueves tomaron las calles del barrio para convertir a Triana en un plató de cine, hoy viernes llevan a cabo el montaje de las imágenes en el Centro Cívico Las Columnas. Y será el sábado 24 cuando se proyecten en el Teatro del Colegio de los Salesianos San Pedro para que el público asistente disfrute de estos trabajos y que el jurado pueda fallar el Festival y premiar los mejores trabajos.