La delegada de Deportes, María del Mar Sánchez Estrella, ha confirmado que las obras del Centro Deportivo Mar del Plata comenzarán después del verano, gracias a que el IMD, tras más de un año de conversaciones, ha conseguido regularizar la situación y por tanto desbloquear la tramitación administrativa para que se convierta en un gran centro deportivo, moderno y versátil, en el mismo corazón de Triana. El Centro Deportivo Mar del Plata se encuentra en una situación de precariedad desde el año 2009, cuando el anterior equipo de gobierno mantuvo a la empresa Anima-Dos tras la finalización del contrato.

A pesar de no tener contrato para ello, la empresa Anima-Dos, a instancias del anterior gobierno, continuó prestando el servicio en la piscina, en régimen de concesión, aunque sin abonar el canon correspondiente ni asumir los gastos de agua, luz, gas y reparaciones, que fueron soportados por el IMD. Tras el abandono de las instalaciones, en 2010, la empresa debe al IMD casi 500.000 euros, tal y como se aprobó en Consejo de Gobierno del IMD del año 2012.

«La nefasta gestión del anterior equipo de gobierno en el IMD se demuestra una vez más en el caso del Centro Deportivo Mar del Plata, cuyo contrato para la construcción y explotación del centro deportivo, en régimen de concesión administrativa, se adjudicó el 28 de marzo de 2011 y se formalizó dos días después, el 30 de marzo», señaló la delegada de Deportes, María del Mar Sánchez Estrella, quien añadió que «sin embargo, la adjudicación se realizó por un periodo de 40 años, sin que el IMD tuviera el permiso para ocupar y utilizar el 100% del suelo sobre el que iba a ir construido el centro deportivo por la totalidad del periodo de adjudicación».

Sánchez Estrella explicó que «parte del suelo sobre el que irá construido el Centro Deportivo Mar del Plata no es de titularidad municipal, sino que pertenece a la Junta de Andalucía, la cual tenía cedido el uso al Ayuntamiento pero no por todo el periodo de adjudicación».

Con esta situación, la empresa adjudicataria no tenía garantizada la gestión del centro deportivo por todo el periodo adjudicado, puesto que el anterior gobierno había adjudicado la obra sobre un terreno del que no era titular. Tras más de un año de conversaciones, el IMD consiguió el acuerdo de «mutación demanial externa» por parte de la Junta de Andalucía de la parcela mientras permanezca la afectación de la misma al servicio público deportivo. Hace unos días, el IMD presentó en el Registro de la Propiedad nº 2 de Sevilla toda la documentación necesaria para ello, y tras el informe preceptivo del Registro, podrán continuar los trámites, por lo que la obra empezará previsiblemente después del verano.

La delegada de Deportes, María del Mar Sánchez Estrella, quiso recordar que «la fórmula utilizada por Izquierda Unida y el PSOE para la construcción y explotación de este centro deportivo, al igual que en el caso de las instalaciones de Sevilla Este II y La Rosaleda, es la concesión administrativa. Por ello, no puedo evitar sorprenderme cada vez que nos acusan de privatizar las instalaciones, cuando la fórmula de concesión administrativa es la misma que ellos pusieron en marcha».

«Los sevillanos deben saber que una concesión administrativa no es una privatización, es una de las formas de gestión de servicios e instalaciones públicas recogidos por la legislación vigente, y la titularidad de las instalaciones sigue siendo pública, municipal», concluyó Sánchez Estrella.