El Club Deportivo Nuestra Señora del Rosario nace en octubre de 2012 como club independiente de gimnasia rítmica. Y la participación no se ha hecho esperar. Este deporte nada convencional arranca en el Colegio Nuestra Señora del Rosario ubicado en la calle Pagés del Corro número 32 por primera vez como club independiente. «Son ya 13 las componentes que forman el grupo de gimnastas alevines y 20 benjamines, y debido a la gran aceptación, decidimos incluir dentro de nuestro servicio la posibilidad de que niñas menores de 5 años pudieran iniciarse en este deporte, así que contamos además con 18 niñas de infantil y primero de primaria para lo que llamamos iniciación a la gimnasia rítmica», explica Ana Sosa, monitora de gimnasia rítmica del Club Deportivo Nuestra Señora del Rosario.

Por delante tienen aún casi todo el curso para convertirse en auténticas gimnastas. «Aunque parezca largo, nunca es suficiente, por lo menos para la exigencia de este deporte», apunta Sosa. Todos los martes y jueves acuden puntuales a los entrenamientos que tienen lugar en el gimnasio del Colegio Nuestra Señora del Rosario, «totalmente equipado para la práctica de cualquier deporte y, cómo no, para la gimnasia rítmica». Ana Sosa se encarga del trabajo físico, artístico, de la disciplina y la diversión. La progresión que se sigue en los entrenamientos está dividida en tres trimestres, «aunque hay puntos en común que se tienen en cuenta en todos como asistencia, actitud y esfuerzo», apunta la monitora.

Así, según explica Sosa, en el primer trimestre el objetivo es que las alumnas tomen contacto con el deporte. «Se trata de hacerles una preparación física básica y garantizar la adquisición de habilidades básicas en manos libres y habilidades más complejas en el grupo de las mayores como giros, saltos, equilibros, etc.». En el segundo trimestre, una vez que asimilan las manos libres, comienzan con el primer aparato: la pelota. «Como tenemos dos niveles diferenciados, repercute en el material, por lo tanto disponemos de unas pelotas de iniciación y otras de competición. Enseñamos los balanceos, rodamientos, lanzamientos, recepciones, entre otros», explica Sosa. Y para el final de curso preparan una coreografía que exhibirán en unas jornadas de puertas abiertas. Una ocasión perfecta para quienes deseen disfrutar de una «maravillosa exhibición de gimnasia rítmica y comprobar la progresión que siguen nuestras niñas de un año para otro». Además, Ana Sosa anima a todas aquellas niñas que quieran realizar este deporte a que se acerquen al colegio Nuestra Señora del Rosario.