Este martes arranca la actuación promovida por la sociedad Puerto Triana, liderada por Caixabank, para reordenar el circuito de tráfico de la avenida del Cristo de la Expiración, y transformar esta gran intersección en «una rotonda en forma de pera» para permitir el acceso desde la misma, hacia la avenida de los Descubrimientos. Las obras durarán unos dos meses y no supondrán cortes totales de tráfico en el viario.

Esta actuación, como hemos informado, se encuadra en las medidas destinadas a contrarrestar el impacto en materia de movilidad asociado a la entrada en funcionamiento de la torre de 178 metros de altura construida en la isla de la Cartuja por la sociedad Puerto Triana, liderada por Caixabank.

La torre, ya edificada, cuenta con un aparcamiento subterráneo con una capacidad de unas 4.000 plazas y todo un complejo arquitectónico en el que han sido proyectadas iniciativas como el futuro espacio cultural Caixafórum, toda vez que de todos son conocidos los problemas de movilidad que, de por sí, sufre ya la isla de la Cartuja, que desde hace años espera la ampliación de su línea de trenes de Cercanías hasta Torretriana, muy cerca del citado rascacielos, y la segunda línea del metro de Sevilla, traducida hasta el momento sólo en anteproyectos.

Dentro del proyecto promovido por Puerto Triana para acondicionar los espacios comprendidos entre el Pabellón de la Navegación, la prolongación del Camino de los Descubrimientos y el puente del Cristo de la Expiración, se encuentra esta adecuación de la gran intersección de la avenida del Cristo de la Expiración, en los aledaños de la torre.

MODIFICACIONES EN EL TRÁFICO

Estas actuaciones, según la documentación consultada por Europa Press, arrancan “en torno al 22 de septiembre”, con una duración de dos meses”, para convertir la intersección en “una rotonda en forma de pera” para permitir el acceso desde la misma hacia la avenida de los Descubrimientos, mediante la ampliación de un carril de la calzada de entrada a Sevilla, la reforma de dos tramos que conforman los giros de la intersección para incrementar las longitudes y la capacidad de la propia intersección, la reforma de los grupos semafóricos para adecuarlos a la nueva ordenación, la remodelación de la señalización horizontal y vertical y la reforma del alumbrado, así como actuaciones en las redes pluviales y la jardinería.

En las reuniones de coordinación entre Ayuntamiento, entidad financiera y empresa adjudicataria de las obras, se ha trazado un plan de actuación donde no hay previstas afecciones significativas al tráfico porque, de hecho, no se acometerán cortes totales del viario.