El delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz, ha supervisado en la mañana de hoy el inicio de las obras de instalación de la barandilla de seguridad a lo largo de la zapata de la calle Betis, cuya finalidad es reforzar la protección en esta concurrida y turística zona de la orilla del Guadalquivir en Triana.

Está previsto que las obras, con 31.673 euros de inversión, duren aproximadamente cinco semanas. Durante este tiempo, se procederá a colocar la barandilla sobre el respaldo del banco corrido que discurre a lo largo de 370 metros de la calle, y que constituye uno de los componentes más característicos de esta margen del río. «El Gobierno de Juan Espadas ha querido solucionar, de la manera más pronta posible, las deficiencias de seguridad para los vecinos y visitantes», ha dicho Antonio Muñoz.

La barandilla de seguridad está conformada por módulos metálicos de dos metros de longitud, atornillados a soportes con función de reposabrazos. La altura será de 65 centímetros en casi toda la vía, a excepción de un tramo central, el que el banco de piedra conserva mayor altura con respecto al pavimento. En este último punto, la baranda será tan sólo de 25 centímetros, equiparándose a la altura del resto de los tramos, con la consiguiente uniformidad en todo el recorrido de la calle Betis.

Esta actuación cuenta con informe favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Delegación Provincial de Cultura, al encontrarse el espacio de actuación afectado por el ámbito de protección, de 50 metros, del Puente de Triana, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). De hecho, la estructura metálica sobre la zapata y sus aros se han concebido guardando similitud con el puente, evitando el impacto visual, tal y como ha destacado Antonio Muñoz.

Se trata de una solución correcta con el entorno, urgente y reclamada por los vecinos para evitar accidentes –precipitarse al camino de hormigón que discurre a lo largo del cauce– y que, en función de su resultado, no impediría abordar, aunque a largo plazo, otras alternativas, como sugiere Patrimonio Histórico, si bien el delegado ha dado por sentada la idoneidad de la barandilla.

El delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, supervisa la colocación de la barandilla de seguridad de la calle Betis / J.J. Úbeda

El delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, supervisa la colocación de la barandilla de seguridad / Juan José Úbeda

Antonio Muñoz, asimismo, ha recordado que el anterior equipo de Gobierno local, encabezado por Juan Ignacio Zoido (PP), aseguró, a raíz del accidente que le costó la vida a una joven turista polaca tras precipitarse por el pretil, que no podían arbitrarse medidas de seguridad adicionales arguyendo que Patrimonio Histórico lo impediría y que bastaban las señales de advertencia, cuando la realidad demuestra que no era así, siempre y cuando se plantearan soluciones correctas como la acometida en el día de hoy.

El también portavoz del Gobierno municipal ha anunciado, asimismo, la intención de abrir el Muelle Camaronero, un área verde en el tramo de Betis próximo al Puente de San Telmo, que lleva años cerrada y sin inaugurar. Antonio Muñoz ha considerado que el establecimiento hostelero previsto en el proyecto inicial no puede ser condición sine qua non para que este «privilegiado mirador» pueda ponerse en valor y abrirse, pues, como paseo.