El portavoz municipal socialista Juan Espadas y el concejal Joaquín Díaz han recorrido hoy de la mano de la asociación de vecinos de la barriada de El Carmen, en Triana, el «mapa de puntos negros que acumulan sin que en estos dos años en los que Zoido anunció como eje de su Gobierno la micropolítica, hayan tenido respuesta alguna. Es más, en algunos casos se produce incluso la impotencia vecinal tras peticiones de podas que el delegado del distrito da por hechas sin que se hayan ejecutado, como ocurre en la zona de la bancada del muro de defensa o en las plazas centrales entre los bloques».

Los vecinos sienten «el abandono municipal, como si no formaran parte de Triana, hasta el punto de que incluso el carril bici se corta la calle Alvar Núñez y se retoma en Rubén Darío ya fuera de la barriada, lo que dos años y medio después de que Zoido llegara al Gobierno sigue sin explicación ni actuación prevista siquiera», señala Espadas.

El socialista ha anunciado que llevará el caso al Pleno municipal en formato de moción para exigir «un plan de intervención integral del Ayuntamiento en la mejora urbana de la barriada donde ya no serán suficientes los parcheos o zafarranchos, sino que requerirá de una acción coordinada de diferentes departamentos municipales y del distrito» para actuar en arreglos de alcorques y acerados, rebajes de bordillo y barreras arquitectónicas, recuperación de zonas ajardinadas y del parque de la bancada del muro de defensa «totalmente abandonado y perdido como zona pública», en la iluminación general de la barriada y en el carril bici antes mencionado, tal y como plantean los vecinos. Espadas pedirá el compromiso del Gobierno local con la barriada en formato de proyecto, plazo y presupuestos para que se pueda ejecutar en 2014.

Éste es el entorno degradado en el que se encuentran las pistas deportivas del Campo del Huevo y el teatro de Viento Sur, «que podrían convertirse en imagen positiva de la barriada ante el resto de la ciudad por la actividad que generan pero que lamentablemente parecen que no contar para ello con el apoyo del distrito», apunta el portavoz.

En este sentido, Espadas ha planteado «la falta de capacidad y de competencias con que Zoido impide que la solución a estos problemas cotidianos que no requieren de grandes inversiones sino de actuaciones coordinadas con departamentos del Ayuntamiento, estén en manos de los delegados de distrito, quienes distan mucho de haberse convertido en los alcaldes de barrio que se prometió en campaña. No tienen presupuesto, ni capacidad ni competencias ni personal. Se limitan a echar balones fuera y a solicitar la intervención de Lipasam o de Urbanismo como si de agentes externos al Ayuntamiento se trataran. Es un modelo que no funciona y que carece de agilidad para atender a la micropolítica», concluye.