Los trabajos de adecentamiento y mejora de los elementos decorativos del Puente de Isabel II, más conocido como Puente de Triana, han finalizado en estos días. El Ayuntamiento, a través de la Gerencia de Urbanismo, comenzaba estas labores de mantenimiento hace un par de semanas con el objetivo de recuperar plenamente la imagen de este Bien de Interés Cultural. Estas mejoras ejecutadas por Urbanismo han consistido en reponer todos los elementos ornamentales que han desaparecido en los últimos años, concretamente el embellecedor de una pilastra de la barandilla del puente y buena parte del pasamano de ésta. Asimismo, respecto a las tareas de limpieza, se ha procedido a la eliminación de pintadas y retirada de candados. Asimismo, se ha corregido «el desplazamiento que presentaba una de las pilastras como consecuencia de un fuerte golpe sufrido hace unos años. En total, la inversión destinada a estas actuaciones asciende a 7.445 euros», apuntan fuentes municipales.

Una imagen totalmente diferente y renovada a la que presentaba este monumento hace tan sólo unos días, donde en algunos tramos el pasamano era prácticamente inexistente y en los que había desaparecido parte de la herrería del puente. Según explicaba en relación a este asunto el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, «las actuaciones vandálicas de las que ha sido objeto el Puente de Triana en los últimos años, cuyas principales manifestaciones han sido la realización de graffitis y la colocación de candados de cerrajería en la barandilla, suponen una importante alteración de este Bien, provocando una distorsión de su imagen y afectando sus valores artísticos y estéticos». Vílchez aseguraba que «el Puente de Triana es uno de los símbolos de nuestra ciudad y de reclamo turístico por lo que es importante que presente unas condiciones óptimas».

Algunos vecinos, a través de la secretaria local en Sevilla del PA Dolores Dávila, alertaban hace unos meses de la «desaparición poco a poco de parte de la herrería del Puente de Triana». Finalmente, estas obras se han acometido y finalizado por parte del Ayuntamiento y el Puente de Isabel II luce «como nuevo» con un reluciente pasamano, máxime en estas fiestas en las que se convierte en uno de los puntos más transitados de la ciudad.