Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Y así ha sido. Si los niños enfermos y los mayores de Triana no pueden ir a ver a los Reyes Magos, los Reyes Magos han ido a ellos. Por ello, en torno a las 11.15 horas de la mañana, Melchor, Gaspar y Baltasar, acompañados por la Estrella de la Ilusión y por un séquito de pajes, han visitado a los niños ingresados en el Hospital Infanta Luisa y a los mayores del Centro de Día de Triana.

La primera parada ha sido la unidad de pediatría, en la primera planta. Habitación por habitación, los Reyes Magos de Triana han visitado a recién nacidos y niños, a quienes han repartido regalos variados como bolsas con gominolas, monedas de oro de chocolate, biberones o cubos de rubik. Sorprendidos e ilusionados recibían a sus Majestades y no dudaban en departir con ellos. Conseguían incluso arrancar más de una sonrisa a Adrián, de tan sólo 6 meses y que ha hecho las delicias de todo el séquito. Otra de las niñas, Noelia, posaba como si lo hubiera hecho toda la vida con los Reyes Magos. Y tras visitar a unas «niñas grandes», las del Control de Enfermería, quienes tenían igual o mayor ilusión que los pequeños, Melchor, Gaspar y Baltasar se dirigieron a la tercera planta para saludar a las personas mayores que se encuentran ingresadas.

Melchor, encarnado por el ex hermano mayor de la hermandad de San Gonzalo, Juan Hernández, se encargó de repartir a todos «Salud». A cada uno le regalaba una estampita de la Nuestra Señora de la Salud, imagen de la hermandad de San Gonzalo, «porque sin salud no somos nada», apuntaba. «Esto le da sentido a este nombramiento de Rey Mago, el contacto con la realidad, porque lo que realmente se añora es la salud. Se ve la ilusión en las caras de niños y mayores», comentaba Juan Hernández. Tras la entrañable visita al Hospital Infanta Luisa, los Reyes Magos se desplazaban al Centro de Día para mayores ubicado en la Plaza de Chapina, donde han visitado a los mayores que acuden cada día a este lugar, que aguardaban a su llegada junto con sus nietos.

Éste es el segundo año consecutivo en el que se realizan estas visitas a instituciones de Triana. «Nos tenemos que acordar de los que no pueden salir a la calle, de los niños enfermos, y de los mayores. Este día tiene una dimensión muy importante y los Reyes Magos de Triana lo tienen que vivir todo», explicaba el delegado del distrito Triana, Curro Pérez. Con esta visita inesperada, los niños se irán soñando a la cama esta noche con parte de sus deseos cumplidos. Una prueba más de que los Reyes Magos de Triana trabajan más de un día al año.