La primera fase de las obras acometidas en la intersección de la avenida Cristo de la Expiración con la Ronda de Triana y la calle Inca Garcilaso para habilitar una nueva entrada hacia la Cartuja por la avenida de los Descubrimientos ha concluido, y será mañana cuando se podrá circular por los nuevos accesos previstos dentro del plan de movilidad para facilitar el tráfico hacia y desde la Torre Pelli y, por extensión, al conjunto del parque científico y tecnológico.

Se trata de una actuación que financia y ejecuta Caixabank –accionista único de la sociedad Torre Triana, propietaria del rascacielos– aunque en coordinación con el Ayuntamiento de Sevilla, concretamente con sus delegaciones de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo y Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores. Estas dos áreas, el banco y la empresa encargada de las obras han mantenido permanentes contactos para posibilitar la máxima coordinación y la menor afección al tráfico en esta arteria vital para la circulación hacia y desde la ciudad.

De hecho, las obras, que comenzaron a mediados de septiembre pasado, no han tenido incidencias sobre la circulación pese a la intensidad de tráfico que soporta el conjunto de vías que confluyen en la intersección, según ha comentado el delegado de Movilidad, Juan Carlos Cabrera. Esta puesta en servicio de la intersección será a partir de las 9:30 de mañana, para así evitar la hora punta de entrada a la ciudad a través del puente de Chapina.

La primera fase de la intervención ha consistido en la ampliación de un carril de la calzada de entrada a Sevilla para mejorar la capacidad de la intersección, la reforma de dos tramos que conforman los giros de la intersección para así incrementar las longitudes y la capacidad de la intersección, la reforma de los grupos semafóricos para adecuarlos a la nueva ordenación, la renovación de la señalización horizontal y vertical y diversas actuaciones en las redes pluviales.

Esta puesta en servicio de la intersección es compatible con la continuación de los trabajos de la segunda fase, que incluye, a su vez, dos intervenciones: la adaptación de los tramos anulados y la adecuación del interior de las isletas, con replantación de la arboleda existente con anterioridad a las obras y ajardinamiento.

Esta intervención es una de las previstas para mejorar la movilidad en la zona de cara al próximo y paulatino comienzo de la ocupación en la Torre Pelli por parte de empresas y sus trabajadores y se suma a las mejoras ya realizadas en el entorno del rascacielos (la reforma de la intersección a la altura del convento de Santa María de las Cuevas y la repavimentación de las vías más próximas al complejo de oficinas, comercios y Caixafórum).