El Ayuntamiento de Sevilla proyecta restaurar la torre del reloj de la plaza del Altozano, en Triana, una construcción catalogada como «edificio singular» y protegida parcialmente por el propio Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2006. En concreto, la idea es remozar la torre e instalar un nuevo reloj aprovechando las esferas y agujas del actual, que no ha funcionado «en los últimos años».

Para más detalles, la torre del reloj de la plaza del Altozano data de finales del siglo XIX y se trata de un edificio «singular» que el planeamiento urbano protege de modo parcial, pero en su primer grado, al figurar en el plan especial de protección correspondiente al sector urbano Triana. Según el proyecto técnico de la intervención, el reloj de la torre no ha funcionado en los «últimos años» y un relojero especializado «ha estimado que la maquinaria instalada es irreparable por sus malas condiciones» y por la ausencia de piezas de repuesto, extremo este último que deriva del «cierre» del fabricante del propio reloj.

Por último, el relojero avisaba de que la «humedad» del interior de la torre sería «incompatible con la sola sustitución de la maquinaria del reloj». Y es que el propio proyecto de intervención pone de relieve que el interior de la torre presenta ˜mal estado en los revestimientos, con manchas y señales evidentes de humedades por filtraciones».

Dado el caso, lo que se plantea el Ayuntamiento es instalar un nuevo reloj que aproveche las tres esferas y las agujas del actual, aunque para ello es necesario que previamente haya sido acondicionada la propia torre. Para ello, y por un importe total de 13.960 euros, el Ayuntamiento proyecta una actuación que comprende la impermeabilización de las cubiertas de la torre, la mejora de sus revestimientos interiores y exteriores y la mejoras de sus instalaciones eléctricas, entre otros aspectos.