El turismo procedente de China cada vez adquiere más relevancia en el panorama hotelero español y sevillano. Por ello, el Hotel Barceló Renacimiento, ubicado en la Isla de la Cartuja, es uno de los primeros hoteles de Europa en ser acreditado con el reconocimiento «Chinese Friendly». Según explican desde la cadena hotelera, esto significa que «certifica su formación a medida para adaptarse a la idiosincrasia de este tipo de visitante, tan estratégico para el sector turístico».

Y es que según afirman, España recibe 100.000 turistas chinos al año. Por ello, mediante esta especialización, ha creado un «ecosistema» alrededor del turista procedente Barceló Renacimiento, un hotel «Chinese Friendly»del país asiático: servicios avanzados, basados principalmente en el conocimiento del gusto, las expectativas, los hábitos, exigencias y costumbres de los viajeros chinos. Pero, ¿cómo es realmente el turista chino? Desde Barceló Renacimiento explican que «mayoritariamente, personas entre 25 y 44 años, de clase media alta y algunas capas del sector high end con un elevado poder adquisitivo. Generalmente, viajan durante sus 10 días de vacaciones en las tres principales festividades en China: el Año Nuevo Chino (enero-febrero), el primero de mayo y el día nacional de China (1 de octubre); y lo hacen por la visita de lugares de interés, el prestigio social, las compras o aprender nuevas experiencias».

Una serie de aspectos que tiene muy en cuenta uno de los primeros hoteles «Chinese Friendly» de España, y de los primeros de Europa. El establecimiento, asegura, ha hecho suyos grandes gestos para garantizar su comodidad, como desarrollar el directorio habitaciones en chino, o traducir de manera íntegra la oferta gastronómica, y por supuesto contar con este sello de calidad reconocible. «Al agrupar empresas y establecimientos bajo una marca que remarque su nivel de servicio hacia el turismo chino, y que esté adaptado a sus necesidades, les da confianza y se deshacen de las preocupaciones vinculadas a un viaje de larga distancia como es este caso», apuntan.

Además, hay otros rasgos propios de la idiosincrasia china, a tener en cuenta, pues según comentan,  el turista chino valora el trato cuidado, un amplio abanico de actividades (tanto culturales, como nocturnas o vinculadas a las compras) ya que su concepto de descanso implica estar activos, y una oferta gastronómica en la que la comida típica no sea la única protagonista; tienen interés por probarla, pero no comerla en exceso, y valoran los platos locales con similitudes a chinos, como paella, tortilla o marisco.

Y tal es la importancia de este tipo de turismo, que la ciudad de Sevilla acoge desde ayer jueves y hasta hoy viernes la primera Conferencia Mundial Chinese Friendly Cities, organizada por la Chinese Friendly International(CFI), en la que la capital andaluza busca estar mejor preparada para atraer más turistas de origen chino y donde se pretende acercar a empresarios y profesionales del sector.