En pleno corazón de Triana, en la calle Alfarería, este local hace honor a la tradición ceramista trianera. Uno de los oficios tradicionales del arrabal y que, en esta casa, siempre está muy presente. Y bien lo atestigua el original tirador de cerveza de cerámica que representa la Parroquia de Santa Ana. La barra es un mosaico de imágenes antiguas de Triana pintadas en azulejos de cerámica. Y es que Bar Casa Diego es una de las tabernas señeras de Triana.

Fundado en 1972 por Diego Almonte, procedente de Manzanilla, el local está regentado desde 1990 por su hijo, Manuel Almonte, y su esposa Carmen. “Manuel vive en Triana desde los 11 años y yo desde los 22 años, y nos encanta el barrio, vivimos y trabajamos en él desde entonces”, explica Carmen. Con cada bocado de cualquiera de las suculentas tapas se saborea la cocina tradicional trianera, una evocación de los fogones de antaño. “Yo no sabía cocinar y aprendí preguntando a las mujeres del barrio, soy de la escuela de las antiguas, me enseñaron las recetas tradicionales”, confiesa Carmen. De ahí que todas las comidas sean caseras en esta taberna, desde las salsas hasta los caracoles cada temporada.

Bar Casa Diego siempre ofrece productos de la mejor calidad. Tanto es así, que evitan los congelados y tienen cada día pescado fresco. Aquí, las tapas más afamadas son las sabrosas croquetas de puerro, el pollo frito y el cocido de acelgas. Recetas de toda la vida que no dejarán indiferente y, a buen seguro, harán repetir al cliente.

Además, la carta ofrece otras delicias como Lagrimitas de Pollo, Papas Bravas, Pavía de Bacalao, Boquerones, Flamenquín, Croquetas de Pollo,… Sin olvidar los guisos a diario, entre ellos las Lentejas, el Puchero o la Carne con tomate. “En esta época hacemos hasta 4 o 5 guisos diarios, pero el que más éxito tiene es el cocido, hecho con la receta antigua, con jarrete de ternera”, apunta Carmen.

Cocina tradicional andaluza que se podrá degustar en un ambiente trianero y donde el trato grato y afable de sus dueños harán que el cliente se sienta como en casa.