El mar y la sierra se renuevan en Triana. Hace escasas semanas que dos de los establecimientos de Mariscos Emilio, ambos ubicados en la calle Génova, han restaurado sus instalaciones con un aire más fresco e innovador. Pero la actualización, además de percibirse a simple vista en toda la decoración y en el mobiliario, también se aprecia en una carta cargada de novedades. Es el caso de «La Sierra», que recupera los sabores de antaño con productos de primera calidad. Este establecimiento, que nació en 1979, ha sido objeto de mejoras por parte de la empresa y su reforma ha sido integral.

«La reestructuración ha sido total, tanto Mariscos Emilio se renueva en Trianaen la decoración como en la carta. Antes se servían más guisos y ahora hemos vuelto a las conservas premium, montaditos, y productos de la sierra de primera, con una selección de artículos de Sánchez Romero Carvajal», apunta Nani Guerrero, una de las propietarias junto a su hermana Carmen. Delicias gastronómicas que saltan a la vista como los jamones 5J que abarrotan la nueva vitrina. Además, cuenta cada jornada con una tapa del día para quienes se dejen sorprender, además de las habituales como la caña de lomo, queso viejo, carne mechada, morcón ibérico o espinacas de la abuela, entre otras.

Y de la sierra a la mar en tan sólo cuestión de segundos. A pocos metros, la «Ostrería La Mar» deleita a los paladares más exigentes desde 1974. Este local, el negocio «bandera» de la cadena, ha ganado en luminosidad, ya que «se han eliminado los techos a doble altura, se han instalado más espejos y sustituido la decoración de madera por unos tonos claros, con lo cual adquiere un aire renovado. Es una reforma estética que mantiene la esencia pero sin quedar estancados», sostiene Nani. Eso sí, conservando los productos de siempre como las exquisitas ostras, coquinas al ajillo, el pulpo a la gallega, percebes, la ensaladilla y una buena selección de mariscos.

Una empresa familiar con soleraMariscos Emilio se renueva en Triana

Mariscos Emilio abrió su primer establecimiento el 23 de septiembre de 1970 de la mano de Antonio Guerrero, cumpliéndose hoy el 43 aniversario, aunque su historia se remonta años atrás. El verdadero fundador e inspirador de todos estos establecimientos es Emilio Guerrero, padre de Antonio y abuelo de Nani, quien vendía mariscos con un canasto. «Mi padre comenzó a aprender del negocio cuando tenía 8 años con mi abuelo, que tenía un puestecito dentro de otro establecimiento muy conocido llamado Los corales. Aunque mi abuelo no aperturó establecimientos si fue la base de todo lo que hay actualmente, de ahí el nombre comercial», añade Nani.

Así, ya está al frente de esta mítica empresa la tercera generación. Y tras ella, seis establecimientos repartidos en su mayoría por el barrio de Triana -se han llegado a abrir 17- como «La Torrecilla» en la avenida de Coria, «La Sierra», «Ostrería La mar», «Cervecería La Grande» en San Jacinto y en López de Gomara y en el Parque Comercial Cavaleri en San Juan de Aznalfarache. Además, próximamente esperan poder abrir nuevo local en Bormujos antes de que finalice el año.