Está enclavado en una de las calles más históricas del arrabal, en el epicentro del arte de la cerámica trianera. En la calle Alfarería número 18, la Taberna Paco España ofrece en un ambiente acogedor la posibilidad de degustar tapas y raciones de la cocina tradicional, siempre con un toque de distinción en el servicio.

Como homenaje a Paco España, abuelo del dueño de la taberna, Miguel Ángel España, nació esta tasca en el año 2005 en Triana, barrio de donde proviene toda su familia. Desde entonces, ofrece las mejores chacinas de la sierra de Aracena como el jamón de bellota o la caña de lomo reserva, y una excelente materia prima como anchoas doble 0 de Santoña, solomillo de salmón noruego o lomo ibérico de bellota a la plancha.

«La carta es pequeña, todo de calidad, pero variamos todos los días entre dos y tres tapas que están fuera de carta», explica Miguel Ángel España. Platos tradicionales con un toque de innovación, siempre con recetas caseras familiares. «Mi madre hace los guisos, cabrillas, mollejas, garbanzos con tagarninas, y muchas de las recetas son de mis abuelas», afirma España. Pero, sin duda, el plato estrella de la casa es la ensaladilla, sin olvidar el Montadito de la Casa, que contiene un filete de lomo a la plancha muy fino con paleta de bellota de jabugo. El secreto de estos sabores de siempre es «que se hace con mucho cariño, que es lo más importante».

En esta taberna de madera, decorada como una taberna antigua y que hace apenas dos años ha sido reformada en una parte del local, la buena comida se puede regar con un buen caldo recomendado en la pizarra que ofrece la carta de vinos.

La limpieza y el servicio son claves en este negocio, ya que, según comenta Miguel Ángel España, el trato con el cliente es un grado por encima del habitual en cualquier tasca. Pero lo mejor de Paco España, afirma, es la clientela. Clientela que, además, puede saborear queso de cabra gratinado con miel de caña y nueces o aceite de oliva virgen extra y orégano, filetitos de añojo de ternera o un surtido especial de chacinas. Y alguna sorpresa más que el paladar podrá descubrir.