Es la heladería más longeva que existe en Triana, la primera que se instaló en el arrabal allá por el año 1972 de la mano de Vicente Verdú y su mujer. Pero en 1977, su sobrina Mari Carmen se haría cargo de esta renombrada heladería junto a su marido, José Sirvent. Y aún continúa, casi 40 años después, la Heladería Verdú siendo una de las heladerías más afamadas de la ciudad.

«Somos del pueblo del turrón, de Jijona (Alicante), donde la mayoría de la población se dedica a heladerías por toda España durante casi todo el año y en invierno vuelven al pueblo para trabajar en el turrón», explica José. Esta tradición heladera y del turrón hace que esta familia tenga el corazón dividido: mitad trianeros y mitad alicantinos. «Soy trianero de empadronamiento, porque aquí pasamos la mayor parte del año, pues la temporada de la heladería es de marzo a octubre, y en diciembre abrimos de nuevo unas 3 semanas para vender el turrón que hacemos en Jijona», aclara el dueño de la Heladería Verdú, ubicada en la calle Esperanza de Triana 3.

Aquí, los sabores de toda la vida siguen ganando a los más exóticos. Pero en su lucha por superarse y dar rienda suelta a su creatividad, José innova cada año e incorpora algunos sabores nuevos. Casi 60 sabores diferentes que endulzan la vista nada más mirar la vitrina, y que, como asegura su propietario, «llenan el estómago porque es un alimento, está todo hecho de forma natural, sin conservantes ni aditivos». Todos los días fabrican varios litros de helado en el obrador, que mantiene impecable debido a esa pulcritud que le inculcó su padre, de quien aprendió el oficio.

Pionero en crear el helado de rebujito, ha elaborado por encargos infinidad de sabores impensables. Y hace unos años resucitó a los napolitanos de siempre. «Los hicimos en un programa de televisión, mitad vainilla y mitad chocolate, y al día siguiente los clientes los compraban por docenas porque no los probaban desde su niñez», demuestra orgulloso José. Además, ofrece otros productos típicos del verano como horchatas, granizados, leche merengada y también helados sin gluten, sin azúcar y sin lactosa.

Viven y trabajan en el arrabal. La familia Sirvent ya va por la tercera generación con Eloy, el hijo de José y Mari Carmen. Esperan que el sello de los Sirvent perdure en la Heladería Verdú. Probablemente, con la cuarta generación que ya está presente.