Tras las primeras incidencias del día, con las cerraduras de varios establecimientos tapadas con silicona para evitar su apertura, Triana recuperaba poco a poco su normalidad diaria.

A las 10.30 de la mañana, y desde la Plaza del Altozano, partía la cabecera de la manifestación convocada por los sindicatos. Apenas varios centenares de personas se dirigían hacia el centro de la ciudad para encontrarse con otros manifestantes y desembocar en el punto de partida de la convocatoria general, en la Carretera Carmona. Pedro Padilla, uno de los portavoces de esta concentración y perteneciente al MCA (Metal, Construcción y Afines) de UGT, explicaba que «ante los recortes y políticas sociales del gobierno, el sector de la industria reclama unas garantías y derechos». Así, y antes de cruzar la cabecera el puente de Triana, aseguraba que estaba «satisfecho» con el número de personas que se habían unido a la manifestación y esperaban encontrar más compañeros en diferentes puntos de Sevilla. Instaba, además, a la «moderación y el respeto a la legalidad» para evitar cualquier tipo de altercado. Asimismo, comentaba que «muchos aprovechan la movilización para hacer ese tipo de acciones, como poner silicona en las cerraduras, pero nosotros queremos que todo sea tranquilo».

Los comercios comenzaban de nuevo su actividad normal a medida que la concentración se alejaba del barrio de Triana y se dirigía al centro. Durante la mañana, los establecimientos y bares de la zona han permanecido abiertos y a partir de las 14.00 horas los niños han abandonado los centros escolares como cada día. Otros, sin embargo, han colocado en sus puertas el cartel de Cerrado por Huelga, ejerciendo así su derecho al paro voluntario.

En Los Remedios la tónica ha sido la misma. Sus calles han recuperado poco a poco la normalidad y el tránsito habitual de ciudadanos, así como una actividad comercial y laboral que no ha registrado incidentes destacados.