«Esto… es cosa de muertos», murmuraba provocando las carcajadas y casi pidiendo perdón un modesto y sorprendido Ángel Vela al conocer que el Tejar del Husillo de la Cava de los Civiles, el lugar que le vio nacer en su Triana natal, contaría desde ayer con una placa conmemorativa en su honor. Pero el delegado del Distrito Triana, Curro Pérez, no dudó en recordarle, arrancando el aplauso de los presentes: «Me dijiste una vez que cambiáramos la mala tendencia de recordar a la gente una vez que se muere, en lugar de hacerlo en vida, y ahora te toca «sufrir» en tus carnes tu propia teoría».

La noticia se conocía tras finalizar la peÁngel Vela ya tiene su placa conmemorativa en Trianaculiar presentación de su último libro «Triana, la otra orilla del flamenco (1931-1970) en un abarrotado -y de grandes dimensiones- salón en el Hotel Ribera de Triana. No cabía un alfiler para lo que finalmente fue una presentación de libro… sin libro. El escritor no pudo evitar manifestar la «contrariedad» despertando las risas del concurrido público: «Es la primera vez que presento un libro sin libro». Gajes del oficio -por cuestiones de imprenta de última hora- que hizo de éste un singular acto. Con una maqueta de este segundo volumen sobre la mesa -el primero se presentó el pasado año- Ángel Vela declaró que «el libro ha sido una excusa para juntar tantísima Triana vinculada al mundo del arte, justo además frente a la casa donde nacieron Matilde y Pepa Coral o Manuel El Mimbre».

Arropado por amigos, familiares y artistas, el prologuista Emilio Jiménez Díaz hizo una breve disertación sobre las obras de Vela, un escritor que «aguantó la envidia insana de los flamencólogos». Por su parte, el editor del ejemplar que en estos días verá la luz, Francisco Javier Sosa, aseguró que en las más de 300 páginas que componen la obra hay «más de 500 fotografías y material inédito». Asimismo, añadió que «ya se está preparando el tercer volumen y en lo que pretende ser una trilogía para toda la vida».

«La otra orilla del flamenco» no es un libro de flamenco sino de Triana, según explicaba su autor. En él se hace referencia «de los sitios públicos donde el cante y el baile se refugiaba, el auge y desintegración de las dos Cavas, el surgimiento de artistas punteros con el descubrimiento de nombres olvidados y obviados».

Una noche históricaÁngel Vela ya tiene su placa conmemorativa en Triana

Y lo que comenzó siendo una presentación de libro «sin libro», acabó en particular homenaje a un trianero que se desvive en cuerpo y alma por su barrio. Con la complicidad de su familia, la colaboración del Distrito Triana y la presencia del alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, la placa de cerámica que «ha dormido durante 10 años en la buhardilla de casa se descubrirá hoy en el corral donde nació mi padre, en el Tejar del Husillo en Pagés del Corro frente al colegio Nuestra Señora del Rosario», desvelaba emocionada su hija, Sonia Vela.

Una sorpresa que dejó asombrado al propio Ángel Vela y a todos los presentes puesto que tal había sido la discreción que nadie tenía constancia de este tributo que, además, tendría lugar en una fecha tan señalada ya que precisamente tal día como hoy, 16 de julio, hace 70 años nacía el escritor.

«De mi calle lo único que reconozco es la fachada de las monjas. La de enfrente es la fachada más horrorosa del mundo», espetó Ángel Vela, cuyo nombre y labor quedarán perpetuados en su querida Triana formando una vez más parte indisoluble de la historia del arrabal.