Dónde aparcar el coche. Esa es la pregunta que se hacen cientos de visitantes que durante estos días deciden trasladarse al Real de la Feria en su propio vehículo. En este caso, y a no ser que se emplee otro medio de transporte, la economía prima por encima de todo y muchos buscan la opción más asequible. Los aparcamientos públicos habituales son, quizás, la última alternativa, ya que el objetivo de los ciudadanos que se acercan es buscar una plaza para su coche en un lugar próximo al recinto ferial y pagar poco por ello, pues su vehículo permanecerá estacionado durante largas horas.

Además de los aledaños del Real, en el barrio de Los Remedios, Triana también se convierte en un foco importante de concentración de vehículos. Concretamente, la zona de Chapina o La Cartuja se convierte en un emplazamiento ideal y económico, ya que desde ahí muchos usuarios caminan hasta la Feria o hacen uso del transporte público para evitar adentrarse con su vehículo en zonas saturadas por el tráfico. Desde este lugar, el acceso es más fácil y cómodo para efectuar la entrada y salida a la ciudad y a otras zonas de la capital. También el espacio habilitado para tal efecto en el Charco de la Pava es una elección muy demandada. Domingo viene cada año a la Feria desde otra localidad, y para evitar «desesperarse» dando vueltas con el coche, ha encontrado en este aparcamiento de rotación el lugar idóneo para estacionar. «Aunque esté lleno, siempre encuentras una plaza. A veces hay cola para entrar, pero depende de si es hora punta o no. Es más cómodo que buscar aparcamiento en la calle», asegura. Desde ahí, toma el servicio de lanzadera gratis de Tussam hasta el recinto ferial y problema resuelto por apenas unos euros. «Es más barato que dejar el coche en un parking normal», señala. Y es que, según los datos, subió un 12 por ciento el uso de autobuses para llegar a la Feria y bajó el empleo del coche privado.

Sin embargo, Sergio prefiere el aparcamiento público ubicado en la Plaza de Cuba. También se desplaza desde un pueblo hasta la capital en estos días para disfrutar de la Feria. «Mucha gente aparca en el Charco de la Pava porque piensa que los aparcamientos de la zona están completos. Pero no es así. Siempre hay un hueco y tampoco es tan caro», apunta. Paqui, que proviene de la zona del Aljarafe, dispone de un vehículo ideal para estas ocasiones: un smart. «Siempre hay un hueco para aparcar, sin embargo, con un coche normal no es tan probable. La gente que vive en la zona próxima al Real no mueve los coches durante estos días, pero siempre encontramos un lugar en la calle donde aparcar», explica. Siempre, buscando la opción más cómoda y también la más económica. Una prueba de que aparcar en días de Feria, para algunos, es una misión posible.