A sus 80 años, Antonio Capacete irradia ilusión y vitalidad. Recuerda cómo fue «pionero», hace más de 40 años, en esto de «montar Belenes de cara al público». Esta vez, lo expone en Triana, concretamente, en la sede la Asociación Vecinal Santa Ana ubicada en la calle Antonio Rodríguez Zeppelin número 5. «Lo que más me identifica de los belenes que he montado siempre es el papel, yo lo lo pinto», explica el autor de esta representación que ha contado con la ayuda de jubilados de la Asociación de Visitantes Médicos, a la que pertenece por haber sido esa su profesión durante décadas.

Capacete es autor del célebre Belén de las Madres Trinitarias de Sevilla, consiguiendo tres veces primer premio a nivel de colegios de Sevilla. «Siempre he puesto un Belén en el colegio Beaterio de la Santísima Trinidad, y fuimos los pioneros en exponerlos para que la gente pudiera visitarlo. Empezamos en un rincón pequeño y cada vez se hacía más grande», recuerda. Asegura que siempre ha tenido el mismo estilo, papel pintado y reestructurado. Todo aquello que encontraba que podía ser original, como hace muchos años unas luces que simulan ser una candela, Capacete se encargaba de hacerse con ello para su Belén convertido ya en una tradición. «Me encanta montar Belenes desde muy pequeño, para éste he tenido ayuda porque ya no puedo subir en escaleras», lamenta.

Incluso siempre cuenta con algún efecto especial. «Se mueven las hojas de los árboles, y en otras ocasiones, ha habido sonido, para recrear la tormenta. También, la imagen del ángel aparece en un lugar concreto y se ilumina», explica. Aunque su perfeccionismo le ha llevado a no estar del todo contento con el resultado, en la Asociación Vecinal Santa Ana no opinan lo mismo. «Yo soy más objetivo y viene mucha gente a ver el Belén y se sorprende. Nunca hemos montado nada de estas características anteriormente, éste ocupa casi una tercera parte de nuestra sede. Es más artístico y personal, y no es de corcho, habitual en otros», afirma su presidente José Antonio Vidal.

Un Belén hecho con mucho cariño e ilusión que, además, es un reclamo por estas fechas navideñas solidario. Aunque la entrada es gratuita, todos los donativos de quienes quieran colaborar irán destinados al Banco de Alimentos. Además, venden papeletas para una rifa en la que se harán varios regalos y con el dinero recaudado se comprarán alimentos.