Casi un centenar de niños participaron en la II Carrera Solidaria denominada «Kilómetros de solidaridad» organizada por ELI (English Language Insitute) que tuvo lugar el pasado sábado 6 de abril en el Colegio Los Salesianos San Pedro de Triana. El objetivo era recaudar fondos para ayudar a los niños del Sahel en África a través de Save the Children. Así, a las 11 de la mañana, comenzaba en el interior del colegio la tan esperada cita. Los participantes se dividieron en tres grupos según edad: de 4 a 6 años, de 7 a 9 años y de 10 años en adelante.

Carrera solidaria ELI para ayudar a los niños del SahelCada niño debía buscar patrocinadores entre sus familiares y conocidos, quienes se comprometían a abonar una cantidad, por ejemplo, 1 euro por cada «kilómetro» simbólico que él recorra. Siempre teniendo en cuenta que lo importante no es ganar, sino ayudar. «De esta forma hacen deporte de una manera solidaria. Los participantes saben que corren por otros niños, no por un premio. Las distancias son simbólicas, mucho menor a un kilómetro», apunta Sandra Mijares, ayudante de dirección en ELI.

El buen tiempo acompañó a estos pequeños corredores solidarios que gracias a su gran esfuerzo, han ayudado a los niños del Sahel, donde sufren una pobreza extrema. «Hemos recaudado unos 800 euros hasta ahora, a la espera de que se entregue más dinero en los centros ELI. Y ELI aportará un euro por cada niño que ha participado. La cantidad final será entregada a Save the Children», explica Mijares.

Al finalizar, cada participante escribió un mensaje atado a un globo como un acto simbólico. «Ha fascinado a niños y mayores, la suelta de globos ha sido un momento espectacular. Muy novedoso, con ese cielo azul, y los globos de colores en el aire con los mensajes que habían escrito, fue precioso y les encantó», afirma Sandra Mijares. Entre ellos, mensajes de apoyo y esperanza como: «Espero que esto os sirva de ayuda» o «A ver si con el dinero puedes comprar medicinas». Todo un acto de generosidad que ya se está convirtiendo cada año en una tradición. Correr por una buena causa y pasar un buen rato. Todo, para aportar su granito de arena y que puedan vivir un poco mejor los más desfavorecidos.