La Borriquita, San Esteban, La Hiniesta o La Estrella son sólo algunos de los más de 10 pasos de cofradías en miniatura que expone el Mercado de San Gonzalo junto a un original Belén de Pasión. Una insólita muestra en plena Cuaresma que alberga auténticas obras de arte. Tras una laboriosa fase de creación, este recinto ha abierto al público la representación de este original Vía Crucis.

La idea parte de su creador, José Acosta Barrera, guarda de seguridad del mercado. Con grandes dosis de imaginación y creatividad, ha logrado elaborar más de una treintena de imágenes con una peculiaridad: reciclando todo tipo de objetos. Así, pequeños tubos transparentes del agua se convierten en candelabros o cajas de frutas y pescado en parihuelas. Todo ello cuidado y mimado hasta el más mínimo detalle. «Guardo llaveros, molduras, cualquier objeto me puede servir y lo aplico al paso, así es mucho más económico, y lo aprovecho todo», explica el autor.

El Mercado de San Gonzalo expone un original Belén de Pasión

Piezas insospechadas que componen cada singular paso en miniatura. Aquí, hasta los juguetes son útiles. «¿Sabes de qué son las manos de algunas figuras?», pregunta orgulloso Acosta por su inventiva. «De los muñecos Geyperman de mi hijo», exclama. Detalles curiosos que a simple vista pasan inadvertidos, este guarda de seguridad procedente de Villanueva del Ariscal los desglosa abiertamente.

«Hoy día es raro ver un Belén de Pasión. Lo hago para que la gente lo disfrute y los niños vengan a verlo. Los pasos se parecen mucho a los reales de las hermandades, incluso algunas me los han pedido alguna vez para exponerlos», aclara. Y es que tras el éxito de la primera edición el pasado año, no ha dudado en repetir. «Para mí es una satisfacción y un entretenimiento. No soy hombre de bares, así que en mi tiempo libre me entretengo haciendo estas manualidades, y mi mujer colabora en algunos bordados», declara José Acosta.

El Mercado de San Gonzalo expone un original Belén de Pasión

Este «manitas», como lo califican en el Mercado de San Gonzalo, se confiesa amante de la Semana Santa y devoto incondicional de la Hermandad Sacramental de su pueblo. Junto a los doce pasos creados por él mismo -por motivos de espacio conserva más de una veintena en su casa-, donde se expone cada año el Belén de Navidad, hasta el próximo día 14 de abril estará representado un pequeño Vía Crucis.

La Oración, la presentación al pueblo, la Paz, la Cena, el Prendimiento, todas las estaciones que conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. «Las figuras son muy caras, por lo que yo hago muchas de ellas, con moldes, y luego las pinto», explica.

Y es que la vena artística de José ha sido galardonada en reiteradas ocasiones, alzándose hasta con nueve premios en el concurso de Belenes de Triana. Todo un lujo para la vista apreciar en pleno mercado una artesanal exposición, de forma gratuita, que recupera a modo de Belén navideño, paso a paso, las estaciones de la Pasión del Señor.