La mesa número 6 de la Taberna Miami, en la calle San Jacinto, ha quedado en uno de sus lados huérfana desde el pasado día 30 de agosto de 2013. José María Vizcaíno Fernández, uno de los fundadores de este establecimiento, fallecía a los 75 años de edad tras una larga enfermedad. Éste era, y lo sigue siendo, el lugar reservado para los hermanos Vizcaíno. Ahora sólo queda al frente de este mítico negocio su hermano mayor, Juan María Vizcaíno, quien a sus 83 años continúa regentando el local al pie del cañón. «En esta mesa nos sentábamos mi hermano y yo a diario. Él venía todos los días, incluso casi más que yo. Y aunque somos de San Bernardo, ya nos sentíamos trianeros de pro, pues estamos afincados en Triana desde el año 1962. Yo paso todo el día en Triana y voy a Gines a dormir, pero mi hermano vivía aquí en el barrio», apunta.El trianero de San Bernardo que fundó la Taberna Miami

Ambos estaban muy unidos desde pequeños, algo que su madre les inculcó, según afirma Juan María. Se criaron tras la barra de la histórica Taberna Miami en San Bernardo, fundada por su padre en el año 1930, que tres décadas después trasladarían al arrabal. Juntos han emprendido, además, otros muchos negocios de hostelería dentro y fuera de la ciudad. Ahora, en la mesa reservada para los hermanos Vizcaíno, aguarda una fotografía de José María junto a su sobrina, su imagen en un cuadro de azulejos y el recuerdo de una vida en la memoria de su hermano mayor. «Era un hombre amable, honrado, un trabajador nato, heredamos de mi padre el trabajo y la obligación del deber cumplido», explica Juan María.

José María estaba casado y no tenía hijos. Desde el año 2003 «tenía una enfermedad hepática, y desde entonces venía capeando el temporal, se cuidaba mucho». Juan María recuerda aquellos años en San Bernardo, cuando ambos comenzaron a aprender del negocio de la mano de su padre. «Los clientes le pusieron el nombre de Taberna Miami a nuestro establecimiento cuando estaba en San Bernardo, por la similitud que tenía con un bar llamado «Miami» que pusieron en el año 29 los americanos en la Alameda. Era un local muy elegante, y tenía los techos bajos. Nuestra humilde taberna, también tenía los techos así, y comenzaron a llamarla Miami», apunta el propietario.

Ambos hermanos han compartido mucho más que trabajo. Toda una vida llena de vivencias, viajes, y hasta en tres ocasiones han realizado el Camino a Santiago. En su oficio, su premisa ha sido «el respeto al cliente». El lunes 2 de septiembre la taberna abría de nuevo sus puertas tras permanecer cerrada durante tres días en honor a José María Vizcaíno Fernández. Ahora su hermano ha quedado al frente de este local junto a sus dos hijas. Aunque en la mesa número 6 quedará siempre el recuerdo de este trianero de San Bernardo.