Said Mekhmakh tiene 42 años y procede de Marruecos. Lleva nueve años en Sevilla. No tiene dinero, ni trabajo, ni casa. Su único refugio cada día se encuentra en la calle Manuel Arellano número 5 en Triana. Allí acude cada mañana para desayunar y tener acceso a una ducha de agua caliente. Y cuando la sede de la Asociación Elige la Vida cierra sus puertas, de nuevo a su otro hogar, la calle. «Es muy duro», afirma. Son muchas las personas que se encuentran en la misma situación que Said y que ven en Elige la Vida el amparo diario.

Y es que se trata de una organización sin ánimo de lucro cuyo propósito fundamental es «prevenir la drogodependencia y cooperar en la rehabilitación e incorporación social de las personas con problemas de drogodependencias y SIDA, con especial atención a personas sin hogar», según apunta Sara Nicolás, miembro de la Asociación Elige la Vida e integradora social. «Hay socios y voluntarios. Ser socio no va ligado a una cuota económica, ya que aporta lo que pueda o bien ayuda en las actividades y participa en las juntas directivas. A cualquier persona que viene con interés se le busca un espacio», explica. Así, hay profesionales que dedican parte de su tiempo a ayudar a los usuarios de Elige la Vida, por ejemplo, peluquera, psicólogo, informáticos, abogados, etc.

Hasta esta asociación, que nació en el año 1989, se acercan cada día unas 60 personas. «Por circunstancias, hacen uso diario del espacio, o vienen para algo en concreto y se van», apunta Nicolás. Aquí, además, realizan talleres como el de manualidades, de teatro social, clases de español, fútbol o el taller de empleo. Y servicios como el de coordinación, custodia de medicación, recogida de tratamiento, mesa técnica personas sin hogar, entre otros.

Nagore Imaz es la orientadora laboral. «El objetivo es que consigan autonomía a la hora de buscar trabajo. Además de ofrecer los recursos y ayudar a elaborar un currículum, también que sean capaces de buscar trabajo por sí mismos, sin ayuda y con motivación», explica Imaz. En total son tres las personas contratadas que cada día trabajan en Elige la Vida, y que empezaron como voluntarias. Sara Rodríguez es la más veterana. Lleva 5 años y es educadora e integradora social. «Empecé haciendo prácticas y te engancha, tanto la metodología como la gente», apunta.

El objetivo, aseguran, es «recobrar la identidad, orientar a salir de la situación de exclusión social. En cuanto a la metodología, no tenemos entrevistas de acogida, nos parece muy intrusivo. Queremos que hagan uso del espacio y con confianza». Con los vecinos de Triana tienen muy buena relación. «Nos traen bolsas de alimentos, Triana es un barrio muy cercano», afirman. Y es que, toda la ayuda es poca para el servicio de desayuno, por lo que para recaudar fondos, organizan cada cierto tiempo un mercadillo solidario. «Además estamos integrados en las Federaciones sevillana (LIBERACIÓN) y andaluza (ENLACE) de asociaciones con los mismos fines», sostiene Sara Nicolás.