Triana dice adiós a una perla del flamenco. Eugenio Carrasco Morales (1925-2013), más conocido como «El Perlo de Triana», fallecía este sábado 21 de diciembre en torno a las 22.00 horas en el Hospital de San Juan de Dios ubicado en Nervión. A punto de cumplir 88 años el próximo 25 de diciembre, este cantaor y poeta nacido en Málaga pero criado en el arrabal deja una huella imborrable tras una larga trayectoria profesional.

Desciende de una familia de artistas. Hijo de Antonia de las Mercedes Morales Jiménez «La Perla de Triana», ahijado de Pastora Pavón «La Niña de los Peines» y sus hermanas Antonia y Encarna fueron integrantes del grupo «Triana Pura». Siempre ha mantenido la fuerza y el tesón para hacer lo que más le gusta: cantar y escribir. La suya es una historia de superación y voluntad incansables. Aprendió a escribir con más de 30 años, gracias a una novia que le animó para poder cartearse, y ha conseguido publicar hasta 15 libros.

Ha trabajado con los grandes: Manolo Caracol, Estrellita Castro, Lola Flores, Pastora Imperio, Antonio Mairena y un sin fin de estrellas a quienes ha acompañado al cante o al baile en diversos espectáculos por más de medio mundo. Se crió en la Cava de los Gitanos, en la calle Rosario Vega de Triana, en época de mucha hambre que paliaban con fiestas en casas de vecinos. Porque «a pesar de la posguerra, la alegría lo superaba todo».

Eugenio nunca olvidó sus raíces, aunque en los últimos años ha vivido lejos de su Triana querida, entre el Tiro de Línea y San Bernardo. En su juventud se dedicó también a otros oficios para «ganar una peseta». Limpió zapatos, vendió lotería y trabajó como frutero cargando con apenas 15 años unos 75 kilos, dando portes de melones con su borriquillo Barquero, y posteriormente en una fundición ganando diez reales.

Entre sus vivencias, siempre rememoraba las «juergas de los señoritos», cuando llamaban a los artistas para las fiestas que se celebraban en ocasiones en una venta y donde formaban la «juerga». Ahí percibían 1.000 0 500 pesetas, y aseguraba que «era un dineral en aquella época, tenía para comer 15 días».

Homenaje

Eugenio Carrasco ha sabido mirar la vida con alegría y optimismo. Guardaba como una espinita el no haber podido grabar un LP, y rememoraba los sinsabores de su vida artística. Afirmaba que no había tenido suerte porque sus compañeros no le habían echado una mano, sino que más bien le habían quitado el pan, lo cual le había llevado a tener más enemigos que amigos.

Soltero y sin hijos, vivió acompañado por su hermana Encarna «La Perla de Triana», que falleció el pasado mes de marzo y a quien confería todos los cuidados necesarios porque apenas podía caminar. Y aunque no tenía descendencia, manifestaba que sus hijos imaginarios eran sus versos.

El 20 de noviembre de 2012 Triana le rendía un merecido homenaje en el Teatro Lope de Vega, con la colaboración de un nutrido grupo de artistas, trianeros y del Ayuntamiento de Sevilla, así como del propio recinto teatral. Debido a la difícil situación económica que atravesaba, el dinero recaudado fue destinado íntegramente a Eugenio. Allí estuvo arropado por amigos y familiares y pudo por fin saborear el debido reconocimiento.

Sentía nostalgia por volver a Triana pero en su memoria revivía su paso por el arrabal, donde siempre será recordado como uno de los grandes artistas del flamenco. Flamenco puro que perdurará en el barrio que le vio crecer. Eugenio Carrasco Morales recibirá un responso este lunes 23 de diciembre a las 09.00 de la mañana en la capilla del Cementerio de San Fernando en Sevilla.