Era el homenaje esperado por muchos desde hacía tiempo. El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, junto al delegado del Distrito Triana, Curro Pérez, inauguró ayer una placa de cerámica en memoria de Ana Ruiz Hernández, madre de los poetas Manuel y Antonio Machado. El lugar elegido ha sido precisamente la casa que la vio nacer un 28 de febrero de 1854, en la calle Betis número 11.

Al acto no faltaron los vecinos del barrio, entre ellos, Manuel Lozano, un familiar directo de la homenajeada ya que, según explicó en su breve discurso, su abuela era prima de Ana Ruiz. También dedicó unas palabras a esta «madre trianera» la que fuese pregonera de la Velá de Santa Ana hace dos años, Rosa Díaz. «Hay tantas cosas que deben a la figura materna. Sobre todo en aquellos años en los que recaía en las madres toda la educación», recalcó.

El alcalde de Sevilla manifestó que con este azulejo «se hace justicia, que es lo más importante. Y además, habiéndolo hecho mediante una placa de cerámica que es recordar los orígenes de Triana. Con esto, se hace historia».

La calle Betis cuenta ya con una placa a la madre de los MachadoTriana en Collioure

Esta trianera también cuenta con una placa de cerámica a miles de kilómetros de distancia, en la localidad francesa de Collioure, donde residió y falleció el 25 de febrero de 1939. Hasta allí se desplazó el pasado año un grupo de trianeros coincidiendo con el 75 aniversario de su muerte. Un particular homenaje que quisieron rendirle a esta trianera y que depositaron sobre su tumba con la leyenda «Con todo el cariño, respeto y admiración de un grupo de trianeros que siguen soñando con su vuelta a casa».

«Ana Ruiz, la encomiable esposa y madre, que en la calle Pureza de Triana asistió a la expiración del  padre de sus hijos Antonio Machado Álvarez, Demófilo, tuvo la desdicha de tener que presenciar la muerte de su hijo Antonio, tal vez su preferido y con quien convivió en los momentos más amargos de su vida como tras la muerte de su esposa Leonor Izquierdo. El exilio forzoso de Ana Ruiz, que con 85 años de edad tuvo que soportar  ese viaje tan duro al destierro, merece un permanente homenaje a esta trianera que, como dice la placa cerámica, con su presencia ha endulzado el «Altozano» francés de Collioure», relataba entonces en el blog Triana en la Red el trianero José Luis Jiménez.

«Es cierto que la placa reivindica el regreso a Triana de Ana Ruiz. Sin embargo, tras varias visitas a este enclave francés y al entorno de los campos de concentración, estoy convencido que los restos de Ana Ruiz y de Antonio Machado deben permanecer eternamente en Collioure como símbolo de todos los exiliados españoles que tuvieron que pasar la frontera huyendo de la muerte y la represión», añadía.