La parroquia de Santas Justa y Rufina, en la Ronda de Triana 23-25, pretende iniciar en verano las obras para mejorar las condiciones de seguridad, «siguiendo las indicaciones que se han presentado al pasar la inspección técnica de edificios». Según apunta el consejo económico en un comunicado dirigido a vecinos y feligreses, «tras un examen técnico por parte de la compañía aseguradora de nuestra parroquia, fuimos informados de algunas zonas de riesgo que tiene nuestro templo en relación a la seguridad de los fieles, como son la espadaña de la fachada principal, la puerta principal de entrada al templo, la escalera de subida y bajada al coro y la puerta de seguridad de la calle Maestro Arrieta».

Así, con los informes elaborados por los expertos y tras detectar las incidencias al pasar la inspección técnica de edificios, decidieron encargar «a tres arquitectos de la comunidad parroquial un proyecto para mejorar las condiciones de seguridad. Hecho el proyecto de obras, tras el visado por el Colegio de Arquitectos, obtenido el permiso de la delegación municipal de Urbanismo y la autorización del Arzobispado de Sevilla, queremos iniciar las obras en verano», apuntan.

De esta forma, en el comunicado explican cada una de las incidencias detectadas y las partes del templo que serán reformadas para mayor protección, concretamente «la zona de la espadaña, la escalera de subida a la entreplanta (coro) y la cubrición y cerramiento del acceso principal al templo». Por ello, declaran que quienes deseen «colaborar en la financiación de las obras, podrán hacerlo únicamente de los siguientes modos: mediante ingreso en la Caixa a nombre de Parroquia de Santas Justa y Rufina en la cuenta bancaria 2100 3948 10 0200131362 o mediante donativos entregados en la parroquia. Los donativos en efectivo y los resguardos de ingresos en la Caixa se entregarán en mano a las siguientes personas: Manuel Soria Campos, párroco; Alejandro Gordon González de Aguilar, vicario; Juan López Capela, administrador parroquial e Ignacio López Díaz, ecónomo para las obras».

Asimismo, advierten a toda la feligresía que «en ningún momento, ni ante ninguna circunstancia, nadie de la parroquia irá por comercios o domicilios solicitando donativos para las obras. Si esto ocurriera, sería un timo».